El ‘resucitador’ de Maine: Cuando el hospital te da por muerto… ¡por error informático!

El 'resucitador' de Maine: Cuando el hospital te da por muerto... ¡por error informático!
MaineHealth, un sistema hospitalario de Maine, ha enviado por error cartas de defunción a unos 500 pacientes que, para su sorpresa (y alivio), estaban vivos. Un fallo durante la migración a un nuevo sistema informático autocompletó la fecha de fallecimiento. La organización ha pedido disculpas por el susto de muerte que provocó a los afectados y sus familias.
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¡Imagínate la escena! Estás tan tranquilo en casa, viendo tu serie favorita o preparando la cena, cuando de repente abres una carta del hospital y descubres que, según ellos, estás… ¡muerto! Pues eso es exactamente lo que les pasó a cerca de 500 personas en Maine, Estados Unidos, cortesía de un «pequeño» desliz de MaineHealth, uno de los sistemas hospitalarios más grandes del estado.

La historia tiene un toque de humor negro, si no fuera por el enorme susto que se llevaron las familias. A mediados de octubre, estos pacientes —o sus seres queridos— empezaron a recibir misivas donde se les informaba sobre su propio fallecimiento o el de un familiar que, oye, estaba vivito y coleando. ¿Te imaginas la cara de sorpresa, y el consiguiente enfado, al leer algo así?

El responsable de este monumental ‘fail’ no fue ningún malvado plan, sino algo mucho más mundano y, a la vez, exasperante: un error informático. Resulta que MaineHealth estaba en pleno proceso de migración de su sistema de registros de salud a una plataforma más moderna. En esta transición, el campo destinado a la ‘fecha de fallecimiento’ se autocompletó alegremente con la fecha actual si estaba vacío, dando por sentada la muerte de quienes no tenían una fecha registrada. ¡Como si el sistema tuviera prisa por quitarnos de en medio!

Bill Caron, el director ejecutivo de MaineHealth, salió rápidamente al paso, asumiendo toda la responsabilidad y pidiendo disculpas en nombre de la organización. «Lamentamos profundamente el dolor y la confusión que esto ha causado», declaró Caron, quien también confirmó que el error había afectado a pacientes de todas las edades y condiciones, desde personas con enfermedades graves hasta otras completamente sanas. El hospital incluso habilitó una línea telefónica especial para atender a los ‘resucitados’ y sus estupefactas familias.

Este incidente es un recordatorio hilarante (una vez que el pánico inicial se disipa, claro) de que la tecnología, por muy avanzada que sea, no está exenta de fallos catastróficos. Un simple ‘bug’ puede convertir un día normal en una crisis existencial digna de guion de película de comedia negra. Al menos, los afectados ahora tienen una anécdota digna de contar en cada reunión familiar: ‘Sí, sí, el hospital me dio por muerto, pero aquí estoy, ¡más vivo que nunca!’