
Imagina la escena. Día normal, toca hacer la compra en el Tesco de Surrey (Reino Unido), y tienes antojo de una buena ensalada. Vas al pasillo de los aceites y vinagres, te agachas para coger esa botella de balsámico de oferta… y de repente, ¡zas! Ahí, donde debería estar solo la etiqueta de precios, hay un bicho de un metro enrollado como si fuera un donut navideño.
Esto le pasó a Natalie White, la heroína de esta surrealista historia de reptiles y condimentos. Natalie localizó, no una simple culebra, sino una pitón real (un bicho que no es precisamente un gusanito de jardín) cómodamente acurrucada alrededor de una botella. Un maridaje inesperado, sin duda, que te hace preguntarte si el reptil estaba buscando un toque agridulce para su dieta.
Según cuenta Natalie, el susto fue mayúsculo, pero mantuvo el tipo para avisar al personal del súper, que se quedaron tan blancos como un litro de leche recién abierto. El equipo de rescate de animales (RSPCA) fue llamado de inmediato para sacar al huésped sorpresa del pasillo de las salsas, probablemente el más tranquilo hasta ese momento.
El animal, un macho de pitón real de aproximadamente 90 centímetros (tres pies), estaba en buen estado de salud. Ha sido bautizado cariñosamente como Reggie. Los expertos creen que lo más probable es que se tratara de una mascota escapada que buscó desesperadamente un refugio cálido, eligiendo el estante del vinagre como su nuevo trono.
De momento, Reggie está bajo el cuidado de la RSPCA mientras intentan localizar a su dueño legítimo. La próxima vez que vayas a comprar vinagre balsámico en Tesco, recuerda mirar bien la fecha de caducidad… y si hay algo escamoso buscando un descuento.
