El primer mapa 3D del clítoris revela que los libros de medicina estaban equivocados

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El GPS definitivo para perderse con gusto

Parece un chiste malo, pero la humanidad ha sido capaz de mapear la superficie de Marte al milímetro mucho antes de enterarse de cómo funciona exactamente el órgano del placer femenino. Ha tenido que llegar un grupo de investigadores de los Países Bajos para decir: «Oye, igual va siendo hora de echar un vistazo en condiciones». Y así ha sido: han creado el primer mapa en 3D del clítoris utilizando rayos X de alta energía.

Y agárrate, porque el descubrimiento ha dejado a la comunidad médica con cara de póker. Resulta que la anatomía que aparecía en los manuales de medicina y que dábamos por válida estaba, literalmente, equivocada.

Representación del mapa 3D del clítoris

Unas ramificaciones que llegan hasta el infinito (y más allá)

El equipo del Centro Médico de la Universidad de Ámsterdam, liderado por la investigadora Ju Young Lee, se puso manos a la obra con escáneres 3D de pelvis femeninas para estudiar la enrevesada red de nervios internos. ¿El resultado? Descubrieron que las cinco ramas nerviosas que atraviesan el clítoris se extienden mucho más lejos de lo que nadie se atrevía a imaginar.

  • Algunas ramas llegan hasta el mismísimo hueso púbico.
  • Otras se pasean descaradamente por la pequeña parte externa conocida como el capuchón del clítoris.
  • Y otras tantas alcanzan incluso los pliegues de la piel de la vulva.

Básicamente, han descubierto que el clítoris tiene más cobertura que el router de tu casa.

Más allá del placer: una cuestión de salud vital

Aunque el hallazgo tiene su punto irónico por la tardanza histórica, la motivación detrás de este estudio es tremendamente seria. Este mapa detallado puede ser un salvavidas para evitar que las mujeres que se someten a operaciones pélvicas acaben perdiendo sensibilidad o función sexual por culpa de un bisturí que no sabe por dónde corta.

«Cerca del 22 por ciento de las mujeres que se someten a reconstrucción quirúrgica tras una mutilación genital experimentan una reducción en su experiencia orgásmica tras la operación», señala el estudio.

Conocer por dónde pasan exactamente estos nervios podría reducir drásticamente este porcentaje, mejorando la recuperación de las supervivientes de la mutilación genital femenina. Una lacra internacional que, desgraciadamente, a día de hoy siguen sufriendo más de 230 millones de mujeres y niñas en todo el mundo y que carece de cualquier beneficio médico.

Próxima parada: la exposición en Ámsterdam

Para ponerle la guinda al pastel, la doctora Lee no quiere que este valioso conocimiento se quede acumulando polvo en un cajón de la universidad. Su próximo gran objetivo es montar una exposición dedicada al clítoris en el propio Centro Médico de la Universidad de Ámsterdam. Una iniciativa brillante que recuerda al famoso Vagina Museum de Londres, buscando educar al público general y dar un sonoro portazo a siglos de misoginia médica que mantuvieron a este órgano completamente ignorado en los libros de anatomía humana hasta el siglo pasado.