El preso que le cuesta un dineral a Austria por un problema de peso

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En el mundo de la justicia, uno esperaría que los problemas fueran de índole legal, pero en Austria se han topado con un desafío de proporciones, literalmente, gigantescas. Se trata de un recluso de 25 años que, con sus 300 kilos de peso, ha puesto patas arriba todo el sistema penitenciario del país.

Este hombre, condenado a 18 meses por agresión, no es un preso cualquiera. Su estancia entre rejas se ha convertido en un auténtico rompecabezas logístico y, sobre todo, económico. Mientras que un recluso estándar le cuesta al contribuyente austriaco unos 300 euros al mes, nuestro protagonista eleva la factura hasta los 3.000 euros mensuales. Hagan cuentas: su condena completa saldrá por la friolera de 54.000 euros. A los contables del Ministerio de Justicia se les deben haber puesto los pelos de punta.

¿Y a qué se debe este desfase presupuestario? Pues a que alojar a una persona de su envergadura no es tan sencillo como asignarle una celda y ya está. Para empezar, ninguna prisión convencional estaba preparada para él. Al principio, tuvo que ser ingresado en una clínica especializada, porque simplemente no había un lugar adecuado para que cumpliera su condena.

Las autoridades se lanzaron a una búsqueda desesperada. Se pensó en la prisión de Graz-Karlau, que cuenta con una enfermería, pero estaba a rebosar y no había sitio. La situación se volvía cada vez más surrealista. Finalmente, la solución llegó desde la prisión de Stein, donde tuvieron que tirar de ingenio y presupuesto. Decidieron fusionar dos celdas para crear un único espacio lo suficientemente grande para él y, por supuesto, encargar una cama reforzada a medida, capaz de soportar su peso sin convertirse en un amasijo de hierros.

El caso ha saltado a los tabloides locales, que siguen con atención este culebrón penitenciario. Y no es para menos. La historia del preso más pesado y caro de Austria demuestra que, a veces, los mayores desafíos para la justicia no están en los códigos penales, sino en la báscula.