A ver, que levante la mano quien no haya metido la pata alguna vez en el trabajo. Ahora, imaginad que esa metedura de pata la comete una institución gubernamental, ¡y lo hace en su propia web! Esto es exactamente lo que le ocurrió al Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) de Estados Unidos durante el cierre del Gobierno en 2013. Y ojo, que la cosa tiene su gracia.
Resulta que en aquel entonces, el país estaba patas arriba porque el Congreso no se ponía de acuerdo para financiar las operaciones del Gobierno. Vamos, lo que viene siendo un ‘shutdown’ en toda regla. Y como es costumbre, las páginas web de los organismos afectados solían informar a los ciudadanos sobre el parón. Pero la del HUD decidió ir un paso más allá y, en lugar de un mensaje genérico, se marcó un titular digno de una comedia política.
El mensaje que apareció en la web decía, ni más ni menos, que el cierre era «resultado de los intereses liberales especiales en el Senado y la Casa Blanca que se negaron a negociar de buena fe con la Cámara de Representantes». ¡Toma ya! La ironía aquí es que, en ese momento, la Casa Blanca y el Senado estaban controlados por los demócratas, es decir, por los propios «liberales» a los que se estaba culpando. Era como si el propio Gobierno se estuviera dando un coscorrón público. ¡Un autogol de manual!
La situación no pasó desapercibida, claro. Los avezados periodistas de BuzzFeed News, que no se les escapa una, vieron el mensaje y, con la mosca detrás de la oreja, se pusieron en contacto con el HUD para pedir explicaciones. Al principio, un portavoz se limitó a decir que el mensaje era «solo para dar información». Sí, claro, información con bastante saña política, diríamos.
Pero la cosa no acabó ahí. Poco después de la consulta de BuzzFeed, como por arte de magia (o más bien, por arte del pánico), el controvertido párrafo que echaba la culpa a los «liberales» desapareció de la web del HUD. Fue reemplazado por un mensaje mucho más diplomático y genérico, que ya no señalaba con el dedo a nadie en particular. Vamos, que les pillaron con las manos en la masa y tuvieron que rectificar a la velocidad del rayo.
Así que, en resumen, tuvimos un Departamento del Gobierno de EE. UU. culpando a su propio «bando» político en su web oficial por un cierre gubernamental, para luego, ante el escrutinio público, borrar las pruebas como si nada hubiera pasado. Una auténtica joya de la comunicación institucional que nos demuestra que, incluso en los pasillos del poder, los errores de principiante están a la orden del día. ¡Y menos mal que alguien estaba atento para contarlo!




