
Imagina que eres podcaster. Imagina que tu programa se llama «Rich and Unemployed» (Rico y Desempleado). Y, para rizar un poco más el rizo, tu lema de vida es que el FRAUDE es algo genial. ¿Qué podría salir mal? Pues para Jonathan Dupiton, un creador de contenido de Atlanta de 36 años, este guion de película se acaba de convertir en una condena a siete años de prisión federal.
Lejos de quedarse solo en palabras, Dupiton decidió llevar la filosofía de su podcast a la práctica a un nivel extremo. Durante la pandemia, cuando millones de personas perdían sus empleos y dependían de las ayudas estatales para sobrevivir, nuestro protagonista vio una oportunidad de oro para hacer honor al título de su programa.
El lema que resultó ser una confesión a voces
Si hay algo que no le podemos negar a Dupiton es la sinceridad en su branding. En su podcast, explicaba a sus oyentes que su lema era «F.R.A.U.D. is Dope». ¿Y qué significa esto? Según él, las siglas se traducían como «Finally Rich After Unstoppable Determination» (Finalmente Rico tras una Determinación Imparable). Parece que la «determinación» era real, pero el fraude lo era todavía más.

¿Cómo logró robar 3,8 millones de dólares?
El plan maestro de Dupiton y sus cómplices no era precisamente algo de andar por casa. Aprovechándose de los programas de ayuda por el COVID-19 en el estado de California, a miles de kilómetros de su casa, tejió una red criminal que funcionaba así:
- Robo masivo de identidades: Consiguió los datos personales de cientos de ciudadanos que no tenían ni idea de lo que estaba pasando.
- Tecnología para camuflarse: Usó servicios de VPN para hacer creer al sistema que las solicitudes se hacían desde California.
- Desvío de tarjetas: Una vez aprobadas las ayudas, las tarjetas de débito se enviaban a direcciones postales en Georgia, incluyendo la suya propia.
- Tour de cajeros automáticos: Dupiton y su equipo se dedicaron a vaciar las tarjetas en cajeros de la zona de Atlanta. De los 3,8 millones de dólares estafados, logró sacar en efectivo la friolera de 2 millones.
El pequeño detalle que lo hace aún más surrealista
Si la historia te parece poco surrealista, agárrate. Según los fiscales, cuando Dupiton empezó a orquestar este monumental robo al estado de California a mediados de 2020, ya estaba viviendo en un centro de reinserción social (una halfway house). ¿El motivo? Estaba terminando de cumplir una condena federal por… ¡otro fraude! En esa ocasión anterior había atacado el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria.
El final del camino: pobre y encarcelado
El juez del Tribunal de Distrito de EE. UU. le ha impuesto una sentencia de siete años de prisión, seguidos de tres años de libertad supervisada. Además, tendrá que devolver el dinero, aunque la cantidad exacta de restitución aún no se ha hecho pública.
«En un momento en que los estadounidenses enfrentaban dificultades financieras sin precedentes, él eligió explotar una red de seguridad crítica para beneficio personal», afirmó Marlo Graham, Agente Especial del FBI en Atlanta.
De momento, parece que la determinación imparable de Dupiton tendrá que pausarse. Y aunque el nombre de su podcast era «Rico y Desempleado», su nueva realidad se acerca mucho más a Arruinado y Encarcelado.
