El plan para recuperar a su ex que incluía autolesionarse los genitales

El plan para recuperar a su ex que incluía autolesionarse los genitales
En Ghaziabad, un hombre de 32 años orquestó su propia mutilación genital con ayuda de dos amigos. Su objetivo era culpar a la familia de su exnovia, con la esperanza de cancelar la boda de ella y así poder recuperarla. La policía descubrió el rocambolesco complot.
0
0

Hay planes que salen mal, y luego está el de Irshad. En el olimpo de las malas decisiones, este hombre de 32 años de Ghaziabad (India) acaba de inaugurar una nueva planta solo para él. La historia arranca como el guion de un culebrón de sobremesa con un giro inesperado y bastante doloroso. Irshad aparece ante las autoridades con una lesión muy grave en sus partes más nobles. Con la voz entrecortada por el dolor y la supuesta injusticia, relata a la policía una historia de amor prohibido, familias enfrentadas y una venganza terrible. Según su versión, cuatro matones a sueldo, presuntamente enviados por la familia de su exnovia, le habían tendido una emboscada y le habían atacado sin piedad. El motivo aparente era que los padres de la chica se oponían firmemente a su relación y, para colmo, ya la habían prometido en matrimonio con otro hombre. Parecía un caso claro, pero la policía, que de esto sabe un rato, empezó a atar cabos y notó que en el relato de Irshad había más agujeros que en un queso gruyere. Algo no encajaba en aquel drama tan perfecto. La clave del misterio, como suele ocurrir, la tenían los amigos del protagonista. Cuando los agentes interrogaron a Naushad y Sanu, los dos colegas de Irshad, el castillo de naipes se vino abajo con estrépito. Confesaron que todo había sido una elaborada farsa ideada por el propio Irshad, a quien describieron como un hombre completamente ‘obsesionado’ con su ex. Y aquí viene la genialidad del plan. La estrategia, digna de un villano de dibujos animados, era la siguiente: sus amigos le ataban para que pareciera un secuestro, él mismo se autolesionaba en los genitales y, acto seguido, los colegas llamaban a la policía y a una ambulancia para dar la voz de alarma. ¿El objetivo final de este auto-sacrificio? Que detuvieran a toda la familia de la chica, se cancelara la inminente boda y él, cual héroe trágico, pudiera finalmente casarse con ella. Como era de esperar, el plan no solo no funcionó, sino que le salió el tiro por la culata de la forma más espectacular y dolorosa posible. Ahora, Irshad se recupera en el hospital de sus heridas autoinfligidas mientras él y sus dos leales colaboradores se enfrentan a cargos por conspiración. Una lección de vida: a veces, pasar página es mucho menos doloroso que… bueno, que esto.