El pirómano más impaciente del mundo destruye una hoguera antes de que pudiera ser encendida

El pirómano más impaciente del mundo destruye una hoguera antes de que pudiera ser encendida
Sospechan de un ataque pirómano contra una hoguera que iba a ser encendida días después durante un festival. Unos vándalos han destruido la pira, arruinando los preparativos del evento. La policía investiga quién tuvo tanta prisa por ver arder lo que ya iba a arder.
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¿Qué pasa por la cabeza de un pirómano? Esa es la pregunta que se hace la policía local tras enfrentarse a un caso que roza lo absurdo. En un acto que bien podría ser la definición de ‘hacer trampa’, unos vándalos han decidido arruinar un festival al incendiar la pieza central: una gigantesca hoguera que, irónicamente, ya estaba destinada a arder de todos modos. Lo único que tenían que hacer era esperar unos días.

La estructura de madera, meticulosamente construida por voluntarios para ser la estrella de la fiesta, fue reducida a cenizas en un ataque de fuego prematuro. El esfuerzo de semanas se ha esfumado en unas pocas horas, dejando a los organizadores con una pila de escombros humeantes y el ‘show’ completamente fastidiado. Es el equivalente criminal a robar caramelos a un niño que ya te los iba a dar.

El suceso, que se está investigando como un claro caso de incendio provocado, ha generado un debate sobre la motivación de los atacantes. ¿Fue un simple vandalismo sin sentido? ¿O acaso fue la obra de un pirómano con graves problemas de gestión de la impaciencia, que no pudo aguantar ni un minuto más sin ver llamas? Sea cual sea la razón, la pira ha ardido antes de la hora señalada, obligando a los organizadores a replantearse si tienen tiempo y recursos para levantar otra desde cero. Este crimen, aunque parezca una broma de mal gusto, ha generado un disgusto considerable, demostrando que a veces, el mayor enemigo de un fuego programado es otro fuego que llega antes.