El periquito fugitivo que se burló del invierno canadiense

El periquito fugitivo que se burló del invierno canadiense
Chico, un periquito de Wasaga Beach, Canadá, escapó en Nochebuena y sobrevivió al frío polar durante varias semanas. El pájaro tropical fue hallado sano y salvo tras refugiarse en un garaje, demostrando que los pájaros pequeños también tienen alma de explorador ártico.
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Imagina la escena: es Nochebuena en Wasaga Beach, Ontario. La nieve cubre el paisaje y las temperaturas rozan lo gélido. Y en medio de esta postal navideña, Chico, un diminuto periquito acostumbrado al calor de un hogar, decide que es el momento perfecto para una huida maestra. Chico, el pájaro más osado de Canadá, dijo adiós a Sarah Johnson, su dueña, y se lanzó a la aventura el pasado 24 de diciembre.

Sarah Johnson pensó, lógicamente, que el destino de su pequeña ave tropical en el crudo invierno canadiense sería, cuando menos, funesto. Pero Chico tenía otros planes. Pasaron los días, se acabaron las fiestas y las semanas se acumulaban, mientras la preocupación de Sarah crecía. Chico, sin embargo, estaba dando una lección de supervivencia.

La clave de su éxito radicó en encontrar un refugio estratégico. El periquito fugitivo se instaló en un garaje cercano, logrando aislarse del frío polar que caracteriza a Ontario en enero. Este garaje improvisado le sirvió de hotel de cinco estrellas durante su escapada invernal.

La misión de rescate se activó gracias a las pistas de varios vecinos que avistaron al ‘turista’ emplumado. Finalmente, Sarah localizó a Chico cerca del Mayor’s Park. Para convencer al pequeño aventurero de que regresara al lujo de la vida doméstica, Sarah tuvo que recurrir a las tácticas más efectivas: el sonido de su voz, que el pájaro reconoce, y sus golosinas favoritas, un dúo ganador que ni el más rebelde puede ignorar.

Tras semanas desafiando a la Madre Naturaleza con la única ayuda de sus pequeñas plumas, Chico regresó al regazo familiar. Sarah Johnson confirmó que el pájaro se encuentra “perfectamente” y, presumiblemente, mucho más valorando el sofá calentito que antes daba por sentado. Un aplauso para Chico, el periquito canadiense que demostró que no todos los héroes llevan capa, algunos llevan plumaje verde.