El Pentágono investiga a un senador y exastronauta por un parche espacial

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En el ajetreado mundo de la política estadounidense, donde los escándalos suelen ser de calibre mayor, ha saltado una noticia que bien podría titularse: “Cuando un parche te mete en un buen berenjenal”. Y es que el senador de Arizona y antiguo astronauta de la NASA, Mark Kelly, se ha encontrado en el ojo del huracán del Pentágono, ni más ni menos, por la supuesta utilización indebida de un… ¡parche espacial!

Kelly, una figura con una trayectoria impresionante que incluye dos viajes espaciales y el mando de misiones del transbordador, se ha ganado la admiración de muchos. Sin embargo, su orgullo espacial parece haberle jugado una mala pasada. El quid de la cuestión es un parche de la misión STS-122. Kelly fue asignado originalmente a esta misión, pero, cosas de la vida y de los calendarios, acabó siendo trasladado a otra antes de que despegara. Es decir, que no la voló. Y aquí es donde entra el lío.

Según la denuncia, el senador Kelly habría usado este parche tan particular en su web de campaña, en sus redes sociales e, incluso, adornando el pin oficial del Senado que lleva en la solapa. ¡Imaginen la escena! Un símbolo de una misión que no llegó a volar bajo su mando, luciendo en la indumentaria de un legislador. La NASA, por su parte, tiene sus reglas bien claras: sus insignias, y los parches de misión entran en esta categoría, no pueden usarse para fines comerciales o políticos sin una autorización expresa. Vamos, que no es plan de usar la ‘marca NASA’ para hacer campaña o decorar pines del gobierno sin permiso.

La investigación corre a cargo de la Oficina del Inspector General del Pentágono, que ya ha contactado con la NASA para recabar información. De repente, un objeto que para muchos sería una simple curiosidad de coleccionista, se convierte en el centro de una investigación de alto nivel. La oficina de Kelly, por su parte, ha declarado no tener conocimiento de ninguna investigación oficial y ha reiterado que el senador está orgulloso de su legado como astronauta. Defienden que el parche es un “recuerdo histórico de su carrera como astronauta” y no un símbolo político. Claro, todos tenemos nuestros recuerdos, pero no todos somos senadores en activo.

El soplido que inició este vendaval de investigación parece haber venido de un colega. Bill McArthur, coronel retirado de la Fuerza Aérea y también exastronauta y antiguo jefe de la Oficina de Astronautas, afirmó haber alertado a un funcionario de la NASA sobre la situación. Así que esto no es un chismorreo cualquiera, sino una denuncia con pedigrí espacial.

El ‘patch-gate’ está servido. Una trama que parece sacada de una comedia de enredos, donde un senador, un exastronauta y el mismísimo Pentágono se enzarzan en una disputa por un pequeño trozo de tela bordada. Nos recuerda que, incluso en los más altos cargos, las pequeñas cosas pueden generar las mayores turbulencias.