El pelotón más fresco de Portland vuelve a la carretera en bolas

El pelotón más fresco de Portland vuelve a la carretera en bolas
La Marcha Mundial de Ciclistas Desnudos de Portland (WNBR) anunció la fecha para su edición de 2016. Miles de participantes pedalearon como vinieron al mundo, buscando promover la seguridad ciclista, la aceptación corporal y protestar contra la dependencia del petróleo. Un evento masivo y único.
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Agárrate fuerte al manillar, pero no a la ropa, porque Portland, Oregón, es la capital mundial del ciclismo sin vergüenza. Aunque la noticia que nos ocupa se remonta a 2016, sigue siendo un hito que merece ser narrado con el debido respeto a la carne de cañón (literalmente). Hablamos, claro, de la famosa Marcha Mundial de Ciclistas Desnudos (WNBR, por sus siglas en inglés).

Este evento, más allá de la excusa perfecta para broncearse partes íntimas con las que no suele dar el sol, tiene una triple misión elevada y sorprendentemente seria: promover la seguridad de los ciclistas en las calles, fomentar una imagen corporal positiva y, de paso, protestar ruidosamente contra la omnipresente dependencia que tenemos del petróleo. Vamos, que la gente se desnuda por una causa, no solo por el jiji jaja.

La edición de 2016, que se celebró el 11 de junio, fue particularmente memorable. Si pensáis que solo participan cuatro despistados, estáis muy equivocados. Este no es un paseo de domingo cualquiera. En 2015, ya consiguieron congregar a más de 10.000 personas dispuestas a pedalear como vinieron al mundo. La organización esperaba mantener o superar esa cifra de entusiastas del aire libre y el roce textil cero. Diez mil personas en bicicleta, completamente en pelotas, es algo que debe verse para creerse.

Como medida de seguridad (y quizás de sentido común), la hora y el punto de encuentro exacto de la ruta se mantienen bajo siete llaves hasta el último minuto. Esto se hace, según la organización, para evitar concentraciones de mirones no deseados, aunque la salida siempre es alrededor de las 8 de la tarde, cuando el sol empieza a caer y los cuerpos desnudos lucen menos rojizos.

Eso sí, la desnudez es opcional, que no obligatoria. Muchos participantes optan por la pintura corporal artística, disfraces estratégicos o simplemente se quitan la camiseta y algo más. Lo que sí es imprescindible para la seguridad es mantener casco y calzado. Porque si te caes de la bici sin ropa, el asfalto es implacable, y nadie quiere terminar la noche visitando urgencias por abrasiones dérmicas masivas. Un evento donde la diversión es tan grande como la necesidad de crema solar.