
¿Imaginas que te suspenden de tu trabajo por una acusación tan disparatada que roza el absurdo? Pues eso es exactamente lo que le pasó a Fabiola de Brito, una talentosa jugadora brasileña de voleibol que, allá por 2013, se encontró de repente en el ojo del huracán en Albania. Y no, no fue por una falta grave o dopaje. La razón era, cuanto menos, surrealista: la Federación Albanesa de Voleibol la suspendió porque… ¡la acusaron de tener pene! Sí, has leído bien, un ‘pene’.
