El pastor que usaba a Dios para pedir tierras heredadas para la iglesia

El pastor que usaba a Dios para pedir tierras heredadas para la iglesia
Un pastor ghanés, Agyemang Elvis, se ha hecho viral por exigir en directo a un feligrés que donase una valiosa parcela heredada, supuestamente por orden divina. El feligrés se negó porque el terreno estaba destinado a su madre enferma, generando un tenso debate público sobre la avaricia pastoral y la presión religiosa.
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En un giro de guion que ni el mismísimo Iker Jiménez podría haber predicho, el Pastor Agyemang Elvis de las Grace Mountain Ministries, en Ghana, se ha convertido en la estrella involuntaria de un vídeo viral que ha desatado una polémica épica sobre los límites de la fe y la propiedad inmobiliaria. Y es que el pastor, ni corto ni perezoso, decidió que era buen momento para hacer una consulta inmobiliaria un tanto… divina.

Durante un servicio que se emitía en directo, el Pastor Elvis abordó a uno de sus feligreses, un señor llamado Mr. Asare. El tema de conversación no era la salvación o el sermón del domingo, sino un jugoso pedazo de tierra que Mr. Asare había heredado. Según el pastor, Dios mismo le había chivado al oído que el terreno, que al parecer vale su peso en oro, debía ser entregado inmediatamente a la iglesia como donación, un acto de obediencia suprema.

El problema, y aquí es donde se complica la película, es que Mr. Asare tenía otros planes, mucho más terrenales y justificados. El hombre explicó, con toda la calma del mundo, que la parcela no era un simple capricho, sino que estaba destinada a su madre enferma. Necesitaba ese activo para cubrir los gastos médicos y asegurar el bienestar de la mujer. Una excusa bastante razonable, diríamos la mayoría de los mortales. Pero para el Pastor Elvis, la negativa de Mr. Asare era mucho más grave que una simple desobediencia al líder de la congregación; era, ni más ni menos, una ofensa directa a la voluntad de Dios.

En un momento de alta tensión que se ha esparcido como la pólvora en redes, el pastor no dudó en presionar al feligrés delante de todos, argumentando que si se negaba a la orden divina, estaba demostrando una falta de fe y desatendiendo el plan celestial. Vamos, que si no soltaba el terreno, se jugaba la vida eterna por culpa de unos metros cuadrados. El acalorado intercambio, grabado y difundido, ha provocado una ola de indignación brutal contra el pastor, acusado de usar su púlpito y supuestas ‘órdenes divinas’ para intentar despojar a sus seguidores de propiedades personales. Una maniobra que muchos han calificado directamente de extorsión espiritual con mucho morro. De momento, Mr. Asare sigue con su parcela y la comunidad internacional no deja de alucinar con la ambición inmobiliaria de algunos líderes religiosos.