El Partido Suizo Que No Pudo Resolver el Crucigrama de Su Propio Nombre

El Partido Suizo Que No Pudo Resolver el Crucigrama de Su Propio Nombre
El Partido Popular Suizo (SVP) ha demandado al creador de un crucigrama. ¿El motivo? Una pista para la palabra "racista" era "Abreviatura de un partido de derechas (4 letras)", con la respuesta siendo "SVP". La formación exige 100.000 francos suizos y una disculpa, alegando difamación por asociarlos al racismo.
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¡Agárrense, que vienen curvas! Parece que en Suiza han llevado lo de ‘tomarse las cosas a pecho’ a un nivel estratosférico. Y no hablamos de un queso derretido o un reloj que se ha parado, sino de un partido político que ha decidido que los crucigramas son una amenaza nacional. Sí, como lo oyes. La saga del SVP y el crucigrama promete ser tan enrevesada como el propio pasatiempo.

El protagonista de esta rocambolesca historia es el Partido Popular Suizo (SVP, por sus siglas en alemán), la formación más votada del país alpino. Y su némesis, esta vez, no es un rival político o una política europea, sino un humilde creador de pasatiempos para el periódico «Berner Zeitung». ¿La causa de la reyerta? Una pista de crucigrama. Una simple pista.

Imagínense la escena: un domingo tranquilo, café en mano, y alguien se topa con esta joya: ‘Abreviatura de un partido de derechas (4 letras)’. Y la respuesta, sin más dilación, ¡era ‘SVP’! ¿Y para qué palabra era la pista? Redoble de tambores… ¡para ‘racista’!

Claro, el SVP no se lo tomó con filosofía. No hubo risas en la sede del partido, ni bromas sobre su propia ‘reputación’. No, lo que hubo fue una demanda en toda regla. Según ellos, asociar su nombre a la palabra ‘racista’ es una difamación de libro, y han puesto el grito en el cielo exigiendo nada menos que 100.000 francos suizos (que al cambio son unos buenos eurazos, ojo) y una disculpa pública en la prensa. Parece que su tolerancia a las indirectas es tan baja como la temperatura en los Alpes en invierno.

Ahora, si eres un poco avezado en la política suiza, sabrás que el SVP no es precisamente famoso por sus mensajes de ‘abraza a un inmigrante’. Sus campañas, a menudo centradas en mensajes anti-inmigración y con imaginería bastante controvertida (¿recordáis las ovejas negras en sus carteles?), les han valido acusaciones de xenofobia y, sí, de racismo en el pasado. De hecho, el propio periódico y el creador del crucigrama, Peter Schmid, se defienden diciendo que su pista no era más que una ‘definición clásica’, una que muchos observadores políticos usarían, dado el historial del partido. Vamos, que la culpa no es del espejo, sino de la cara.

La Berner Zeitung, el periódico que publicó el crucigrama, ha calificado la demanda del SVP como «absurda». Y no es para menos. ¿Un partido que ha sido repetidamente criticado por sus posturas xenófobas demandando porque un crucigrama lo sugiere? Es casi como si un gato demandara a un perro por ladrarle. La corte de Berna será la encargada de resolver este embrollo legal, que promete ser de lo más peculiar.

Así que, mientras la justicia suiza se prepara para dirimir si un crucigrama puede difamar a un partido político, nosotros nos quedamos con la duda existencial: ¿será que la próxima vez el SVP exigirá que todos los crucigramas incluyan la pista ‘El partido más amable y acogedor de Suiza (3 letras)’? ¡Seguiremos informando, si no nos demandan a nosotros también!