
¡Atención, terrícolas! Agarraos que viene una historia de altos vuelos, y no, no hablamos de ningún astronauta de la NASA, sino de un peluche con más temple que muchos. El protagonista es Bradford Bear, el adorable oso de peluche y mascota oficial de la Walhampton School en Lymington, Inglaterra. Este pequeño aventurero ha pasado de ser un simple compañero de pupitre a un pionero espacial, ¡y todo sin una pizca de miedo!
Resulta que la pandilla del «Space Club» del colegio, con la sana intención de despertar la chispa científica entre sus compañeros, se lio la manta a la cabeza y decidió enviar a Bradford al espacio. Bueno, al «casi espacio», para ser exactos. Con la ayuda experta de Sent Into Space, una empresa que sabe un rato de eso de mandar cosas al limbo, planificaron durante 18 meses este viaje épico. ¡Más tiempo de preparación que algunas bodas reales!
Equipado con un globo meteorológico de esos que parecen una burbuja gigante, un rastreador GPS para que no se perdiera por el camino y un paracaídas para el regreso triunfal, Bradford Bear se lanzó a la aventura. Y vaya si lo hizo. El valiente osito ascendió más de 32 kilómetros, alcanzando la estratosfera. Allí, donde el cielo se vuelve de un negro aterrador y se puede ver la curvatura de la Tierra, nuestro amigo peludo flotó como un auténtico cosmonauta.
Tras su periplo estelar, el rastreador GPS hizo su magia y lo localizaron a unos 24 kilómetros del punto de lanzamiento, aterrizando con la suavidad de un gato en un campo inglés. El equipo de recuperación fue a buscarlo y, sorpresa, ¡Bradford estaba allí, listo para contar su historia!
Este proyecto no era solo por las risas (aunque la imagen del osito flotando en el espacio es para partirse). La idea principal era inspirar a los estudiantes en las áreas STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas). Y visto lo visto, seguro que más de uno ya está pensando en diseñar el próximo cohete… o en enviar a su propio peluche a dar una vuelta por las alturas. Un aplauso para Bradford Bear, el peluche más trotamundos del universo escolar.
