El Nuevo Vecino de Magnolia Lake Tiene Dientes y Escamas

El Nuevo Vecino de Magnolia Lake Tiene Dientes y Escamas
Un caimán de casi un metro apareció en un lago de Pensilvania, sorprendiendo a todos. Los servicios de emergencia, poco acostumbrados a estos reptiles, tuvieron que pedir refuerzos a un centro de rescate. Se cree que era una mascota abandonada ilegalmente en el lugar.
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Imagínate la escena: estás dando un tranquilo paseo por el lago Magnolia, en el condado de Bucks, Pensilvania. Un sitio apacible, de los de patos y cisnes. De repente, ves algo que no cuadra. ¿Es un tronco? No, se mueve. Y tiene… ¿dientes? Pues sí, menuda sorpresa se llevaron los vecinos al toparse con un caimán de casi un metro nadando como si tal cosa.

La llamada a los Servicios de Emergencia de Wrightstown Township no se hizo esperar. Los agentes, seguramente más acostumbrados a rescatar gatos de los árboles que a lidiar con reptiles tropicales, acudieron al lugar y confirmaron el avistamiento. Allí estaba el intruso, un caimán de tres pies de largo, tomándose un baño en aguas que, desde luego, no son las del Mississippi.

Ante semejante panorama, y viendo que sus herramientas habituales no incluían lazos para caimanes, el equipo de emergencias hizo lo más sensato: pedir ayuda a los profesionales. Ni cortos ni perezosos, llamaron a los expertos del AARK Wildlife Rehabilitation and Education Center, un centro especializado en el rescate de fauna salvaje.

El equipo de AARK llegó al rescate y, con la pericia que les caracteriza, consiguió capturar al animal sin mayores incidentes. El pequeño reptil fue trasladado a sus instalaciones, donde ahora se encuentra a salvo y bien cuidado. Se acabó su aventura lacustre.

Pero, ¿qué hacía un caimán en Pensilvania? Las autoridades lo tienen bastante claro: todo apunta a que era la mascota de alguien. Un ‘capricho’ ilegal que, cuando creció demasiado o se volvió un incordio, fue abandonado a su suerte en el lago. Una práctica, por cierto, totalmente prohibida y peligrosa.

El incidente ha servido para que las autoridades lancen un recordatorio a la población: soltar animales no autóctonos en la naturaleza es una pésima idea. No solo es ilegal, sino que puede causar estragos en el ecosistema local y, como en este caso, dar un susto de muerte a más de uno.