El ‘muerto’ de Bradford que se presentó en comisaría para sorpresa de todos

El 'muerto' de Bradford que se presentó en comisaría para sorpresa de todos
Un hombre de Bradford, James McCluskie, dado por asesinado y con un sospechoso ya detenido, apareció vivo y coleando en una comisaría. Tras una semana desaparecido por una disputa familiar, reapareció, dejando a la policía y su familia en shock, y obligando a los agentes a investigar el origen del monumental error.
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¿Imagináis el percal? La policía de Bradford, West Yorkshire, con un caso de asesinato entre manos, un sospechoso bajo custodia, la familia ya llorando al difunto… y de repente, ¡zas! El supuesto fiambre, James McCluskie, de 43 años, aparece por la comisaría más fresco que una lechuga, como si fuera a pedir un café.

La historia de este hombre tiene más giros que una noria de feria. Una semana antes, James se esfumó del mapa. ¿El motivo? Una de esas discusiones familiares que te hacen querer cambiar de aires y, por qué no, del código postal. En vez de volver a casa tras la bronca, el buen hombre decidió echarle morro a la vida… o a la de unos amigos, para ser más exactos. Mientras tanto, en el mundo real, la gente se preocupaba.

Cuando alguien desaparece, la imaginación de sus allegados y de las autoridades vuela, y en este caso, voló hasta el peor de los escenarios. Alguien, supuestamente, lo dio por muerto. Y no solo por muerto, sino por ASESINADO. La maquinaria policial, ni corta ni perezosa, se puso en marcha. Investigaron, recopilaron pruebas y, en un abrir y cerrar de ojos, detuvieron a un tal Carl Wilson, de 26 años, como principal sospechoso. La noticia más fatídica se le comunicó a los parientes de James. ¡Menudo drama montado y con lazos negros incluidos!

Pero hete aquí el giro de guion digno de una comedia negra de Hollywood: una semana después de todo este trajín, con Wilson ya entre rejas y la familia en duelo, James McCluskie se pasea por la comisaría de Bradford, tan campante, preguntándose qué narices estaba pasando. ¡Ni un fantasma de la ópera podría haberlo hecho mejor! La cara de los agentes debió ser un poema. «¿Pero usted no estaba…? ¿Muerto?». James, por su parte, debió pensar que le estaban gastando una broma de muy mal gusto o que se había colado en el plató de una película.

Obviamente, el pobre Carl Wilson, que ya estaba liado hasta el cuello con un cargo de asesinato que no existía, fue puesto en libertad bajo fianza. ¡Imagina su alivio y su enfado a partes iguales! Un día eres el presunto asesino de un hombre, al siguiente te lo encuentras vivo en la puerta de la comisaría. Cosas veredes, amigo Sancho.

Ahora la policía de West Yorkshire tiene un nuevo ‘misterio’ que resolver: cómo demonios llegaron a la conclusión de que James estaba muerto, y quién fue el lumbreras que dio semejante información tan… equivocada. «El hombre que se creía asesinado ha sido encontrado sano y salvo», declararon desde la policía, con una mezcla de profesionalidad y, seguro, un disimulado bochorno. Están investigando a fondo cómo se produjo esta épica metedura de pata. En fin, lo que está claro es que la vida de James McCluskie es cualquier cosa menos aburrida.