
¿Eres de los que sigue las indicaciones del GPS hasta sus últimas consecuencias aunque veas un muro delante? En Toronto (Canadá), la confianza ciega en la tecnología está dejando una serie de anécdotas que rozan el surrealismo automovilístico. Todo gracias a un simpático, pero peligroso, despiste algorítmico.
El abismo de Winona Drive
El epicentro de este caos motorizado se encuentra en la calle Winona Drive. Un fallo incomprensible en el sistema de navegación de Google Maps ha estado sugiriendo a los conductores un atajo muy peculiar. Según la famosa aplicación, la ruta más rápida exige realizar un giro que, en el mundo real y tridimensional, desemboca directamente en unas escaleras peatonales.
En lugar de una plácida calle asfaltada, los automovilistas se topan de bruces con unos escalones de cemento. ¿El resultado? Coches al borde del precipicio, frenazos de emergencia que te ponen el corazón en la boca y algún que otro conductor rascándose la cabeza al darse cuenta de que su coche no es un todoterreno extremo.
Los vecinos, improvisados agentes de tráfico
Ante la pasividad del algoritmo, que sigue empeñado en que los coches tienen ruedas oruga para bajar escaleras, han sido los propios residentes quienes han tenido que tomar cartas en el asunto.
- Avisos a gritos: Muchos vecinos han tenido que salir corriendo de sus casas agitando los brazos para detener a los conductores antes de que emprendan el fatídico descenso.
- Punto de rescate: Se han vivido momentos donde ha tocado ayudar a dar marcha atrás a los vehículos que ya tenían medio morro asomando al abismo.
«Es increíble ver cómo la gente no mira por el parabrisas. Ven los escalones y aun así dudan, porque la voz robótica del teléfono les insiste en que sigan recto», relatan incrédulos en la zona.
Una valiosa lección de sentido común
Este incidente nos deja una moraleja cristalina: por muy inteligente que sea tu smartphone, jamás de los jamases debe sustituir al sentido común ni a la agudeza visual. Mientras los ingenieros de Google solucionan este entuerto cartográfico, los habitantes de Winona Drive seguirán disfrutando de un espectáculo digno de cámara oculta directamente desde la ventana de su salón.
