El mono fugado que quiso ser guitarrista en una tienda de música

El mono fugado que quiso ser guitarrista en una tienda de música
Un mono escapista irrumpió en una tienda de música en Morristown, Tennessee, en busca de tentempiés y quizás, fama. El animal pasó diez minutos examinando instrumentos, tocando una guitarra y demostrando un gusto refinado por el pop-rock antes de huir justo antes de que llegara el control de animales.
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Imagínense el panorama: estás tranquilamente atendiendo tu tienda de instrumentos y objetos varios cuando, de repente, entra un cliente nuevo… con mucho pelo y cuatro patas. Esto es exactamente lo que les ocurrió a Gary y Kathy Gibson, los dueños de The Trade Center en Morristown, Tennessee, cuando un mono escapado decidió que era hora de darse una vuelta por la zona y, de paso, ver si podían darle salida a sus aspiraciones artísticas.

El incidente, que parece sacado de un guion de comedia, comenzó cuando el primate, visiblemente estresado tras su gran huida, decidió que el mejor refugio para pasar desapercibido era un establecimiento lleno de guitarras y chucherías. Según los Gibson, el mono estuvo cerca de diez minutos explorando el local con el entusiasmo de un niño en una juguetería, o más bien, con la determinación de un crítico musical buscando fallos en el equipo.

El mono, que parece tener un paladar tan selecto como su gusto por la música, dedicó parte de su tiempo a intentar sisar algunas bolsas de tentempiés que estaban a la vista. Pero el verdadero clímax de su visita llegó cuando se acercó a la sección de instrumentos. El dueño, Gary Gibson, relató que el animal se subió y examinó el género, llegando incluso a interactuar con una de las guitarras. Aunque no se reportó si consiguió tocar el ‘Wonderwall’ o un simple acorde de Do mayor, su interés por las seis cuerdas fue innegable. Podríamos estar ante el próximo fenómeno del ‘monkey metal’.

Obviamente, ante la irrupción de un músico peludo e inesperado, los dueños contactaron inmediatamente con la policía y control de animales para gestionar el desalojo del improvisado cliente. Sin embargo, el mono, demostrando una habilidad innata para evadir responsabilidades, decidió que la fiesta había terminado justo en el momento en que se acercaban las autoridades. El primate se marchó del local antes de que llegara la ayuda, aunque afortunadamente, fue localizado y capturado sano y salvo poco después en una zona cercana. La banda del mono, sin embargo, tendrá que esperar a que le retiren los cargos por allanamiento.