
Hablamos de deslices épicos, de esos que hacen que te caiga el café de la taza. El último gran patinazo digital viene de la mano, nunca mejor dicho, de la revista Vogue y la superestrella del pop, Ariana Grande. Resulta que en el backstage de su famoso vídeo de ’73 Preguntas’, un fotógrafo capturó un momento que, tras pasar por las manos inexpertas (o quizás demasiado creativas) de un editor de Photoshop, se ha convertido en el hazmerreír de Internet.
El Apéndice Misterioso
La foto en cuestión, una toma informal de Ariana, la mostraba relajada. La escena era la típica de cualquier gran publicación de moda: glamour, estilo y una actitud desenfadada. Pero si te fijabas bien, ¡ay, amigo! En la zona de su regazo, sobre la solapa de su abrigo o cerca de ella, descansaba una mano sospechosa. El problema es que esa mano era totalmente ajena a las dos que ya sabíamos que tenía. Los fans, que tienen un ojo de halcón para este tipo de gazapos visuales, no tardaron ni medio segundo en señalar el apéndice extra.
Parece que, en el afán por retocar el fondo, suavizar líneas o quizás por fusionar varias fotos para crear la composición perfecta, a alguien se le coló un fragmento de una mano extra. La artista quedó retratada con un curioso y ligeramente aterrador *look* de tres extremidades superiores. ¿Era la mano de un asistente que se quedó petrificado? ¿Un error de clonación? Sea como fuere, Internet bautizó rápidamente a esta extremidad como la ‘tercera mano de Ariana Grande’.
La Reacción de la Diva del Pop
Lo mejor de todo no es el fallo en sí, que ya es memorable, sino cómo se lo tomó la propia Ariana. Lejos de ignorar el desastre o pedir que la Tierra se la tragara, la cantante decidió unirse a la fiesta. Ariana Grande, con ese sentido del humor que la caracteriza, subió la foto a sus redes sociales junto a un emoji de cara de sorpresa y angustia, el famoso ?.
Básicamente, ella misma admitió: «Sí, me he dado cuenta de que parezco la versión pop de un mutante de X-Men». Este gesto de auto-parodia ha encantado a sus seguidores, que han elogiado su capacidad para reírse de sí misma y del desastre perpetrado por los magos del retoque. Es un recordatorio de que hasta las grandes cabeceras como Vogue, aunque manejen presupuestos millonarios, a veces envían su trabajo a editores que dominan la herramienta «Clonar y Pegar» un poco demasiado.
Un Aviso para los Retocadores Digitales
Aunque la explicación más probable es que se trate de un error garrafal de composición o clonación, la imagen ha quedado para la posteridad como uno de esos fallos de retoque digital que son demasiado buenos para ser verdad. La lección es clara para cualquier estudio fotográfico o revista: revisa siempre las capas de Photoshop. No vaya a ser que tu modelo pase de ser una estrella del pop a una especie de calamardo con talento vocal. Internet ha coronado a Ariana Grande como la reina de las extremidades extraoficiales, y todo gracias a un despiste de Vogue.
