El misterio de la cartera que viajó 12 años en la guantera de un Ford

El misterio de la cartera que viajó 12 años en la guantera de un Ford
Un mecánico en Minnesota encontró una cartera perdida hace 12 años dentro de la guantera de un Ford Edge. La cartera pertenecía a un trabajador de la fábrica de Ford en Michigan que la extravió durante el montaje del coche. El mecánico ya ha localizado al dueño para devolvérsela.
0
0

¿Alguna vez has perdido la cartera? Es un fastidio, ¿verdad? Tarjetas, DNI, esa foto horrible que te hiciste con 16 años… un drama. Ahora imagina que la pierdes en el trabajo. Y que tu trabajo consiste en montar coches. Y que tu cartera se queda de polizona en la guantera de uno de ellos durante… ¡doce años! Pues deja de imaginar, porque esto es justo lo que le ha pasado a un tipo llamado David.

La historia de esta odisea de cuero y plástico sale a la luz en Hibbing, Minnesota, a miles de kilómetros de donde empezó todo. Allí, un mecánico llamado Ben Eidem estaba trabajando en un Ford Edge del año 2013. Al revisar la guantera, se encontró con un pasajero inesperado: una cartera que no pertenecía al actual dueño del coche. Dentro, el kit completo del hombre perdido en el tiempo: un carné de conducir, una tarjeta de identificación de la fábrica de Ford en Flat Rock (Michigan), una licencia de pesca, varias tarjetas de crédito y la friolera de 3 dólares. Una fortuna en calderilla.

Ben, que además de mecánico es un tipo avispado, ató cabos rápidamente. El coche era un Ford Edge. La identificación era de un trabajador de una planta de Ford. ¡Blanco y en botella! El dueño original, un tal David, tuvo que haberla perdido mientras montaba o inspeccionaba el vehículo allá por 2013. La cartera se convirtió en una especie de extra no solicitado, un huevo de Pascua que el control de calidad de Ford pasó por alto. ¡Menudo viaje se ha pegado sin pagar billete!

Con el nombre de David en la mano, Ben se puso el sombrero de detective 2.0 y tiró de Facebook. No tardó mucho en encontrar al propietario legítimo. Le envió un mensaje con una foto de la cartera, en plan: «¿Te suena esto de algo?».

Al otro lado, en Michigan, David debió de flipar en colores. Respondió casi al instante, confirmando que sí, que esa era su cartera, la que llevaba más de una década dada por desaparecida. Se quedó de piedra al saber que su billetera había estado recorriendo Estados Unidos metida en la guantera de uno de los coches en los que él mismo trabajó.

Ahora, la cartera está haciendo su último viaje, esta vez por correo postal, de vuelta a las manos de su dueño. Una pequeña historia que nos demuestra que, a veces, los objetos perdidos no se van para siempre, simplemente se toman unas largas y silenciosas vacaciones. Y en este caso, unas vacaciones motorizadas.