
¡Aquí en la redacción pensábamos que lo habíamos visto todo en campañas electorales, pero lo de Irak se lleva la palma! Imagina la escena: estás paseando por las calles de Bagdad, o donde sea que se presenten a las elecciones, y te encuentras con los típicos carteles políticos. Nombres, caras serias, promesas… hasta que te topas con uno que te hace levantar una ceja. Porque, mira que es raro, pero la candidata, la señora Evan Faeq Jabro, ¡ha decidido compartir el protagonismo de su cartel con su marido, Fathi! Y no, no es un mero cameo; es que a veces, el buen hombre sale más grande, más sonriente y con más pinta de político que ella misma.
La historia, que parece sacada de un guion de comedia, ha corrido como la pólvora por las redes sociales y los medios iraquíes. Los ciudadanos, ni cortos ni perezosos, han empezado a llamarla la «broma política» de la temporada. ¡Y no es para menos! Ver a un tipo con esa confianza, a veces solo con su foto y el nombre de la esposa debajo, da para reflexionar un poco sobre quién se presenta a qué. Hay quien lo ve como una falta de respeto hacia las mujeres en política, y otros simplemente se están partiendo de risa. Que si el marido está haciendo campaña para sí mismo, que si es un ‘influencer’ político… la imaginación vuela.
Pero, ojo, que la señora Jabro tiene una explicación para todo este embrollo. Ha salido al paso para defender a su media naranja, declarando que su Fathi es su «columna vertebral», su «apoyo incondicional» y, por si fuera poco, «un buen hombre, un líder». Vamos, que en lugar de un compañero de vida, parece que ha fichado a un director de campaña que se ha tomado lo de la «imagen de marca» un poco demasiado en serio. La cuestión es que Fathi es una figura local bastante conocida, lo que quizás explica (o no) esta estrategia tan… ¿familiar?
Mientras tanto, la Comisión Electoral se ha mantenido en un silencio sepulcral, observando cómo este fenómeno del «marido en cartel» se convierte en el tema de conversación más divertido del proceso electoral. Si la estrategia funcionará para captar votos o para convertirse en el meme político del año, solo el tiempo lo dirá. Lo que está claro es que la señora Jabro y su marido Fathi han conseguido lo que muchos políticos sueñan: ¡que se hable de ellos! Aunque quizás no de la forma que uno esperaría.
