El mapache más fiestero irrumpe en una licorería de Ashland

El mapache más fiestero irrumpe en una licorería de Ashland
Un mapache intruso se pegó la fiesta de su vida en una licorería de Ashland, Virginia, bebiendo crema de bourbon hasta quedar tan piripi que se atascó. El gerente lo descubrió y, con ayuda de control animal y bomberos, el "fiestero" fue liberado en un bosque cercano para recuperarse de la resaca.
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¡Agarraos que viene curva! En el mundo de las noticias curiosas, a veces los protagonistas peludos nos superan. Y es que lo que sucedió en Ashland, Virginia, el 3 de diciembre de 2025 (sí, has leído bien, ¡parece que el tiempo vuela hasta para los mapaches!), es de traca. Resulta que un mapache, ni corto ni perezoso, decidió que era hora de una buena juerga y se coló en una tienda de licores Virginia ABC. Pero no para robar, ¡qué va! Él iba a lo suyo: el bar.

El «delincuente» con antifaz encontró su elixir particular en una botella de crema de bourbon. Y claro, como buen sibarita, no se conformó con un sorbito. Se ve que le cogió el gusto, y entre trago y trago, nuestro amigo mapache se puso como una cuba, más piripi que un flamenco en feria. La fiesta fue tan buena que, al intentar salir, se dio cuenta de que estaba más atascado que un coche en un barrizal. Demasiado contento y quizás con una visión doble de la salida.

A la mañana siguiente, el gerente de la tienda, Jim Stiff, entró a trabajar y se encontró con un escenario digno de una comedia de enredos. Allí estaba el mapache, visiblemente «contento» y sin poder moverse libremente. Imaginaos la escena: abres la tienda, esperas encontrar existencias y orden, ¡y te encuentras a un animal de fiesta!

Jim, ni corto ni perezoso, llamó a la Oficina de Control Animal de Ashland. Y aquí es donde la cosa se pone aún más surrealista. Reba Smith, la oficial de control animal, se presentó en el lugar. Pero un mapache con resaca y atascado no es tarea fácil, así que tuvo que pedir refuerzos. ¿Quiénes? Nada menos que el equipo del departamento de bomberos del condado. ¡Sí, habéis oído bien, bomberos para un mapache borrachín!

Entre todos, y con más paciencia que un santo, consiguieron desatascar al fiestero. Lo último que se supo de él es que fue liberado en una zona boscosa detrás de la tienda. Seguramente con una resaca de órdago y una historia que contar a sus amigos mapaches (aunque seguro que no le creerían). Moraleja: si eres un mapache, no mezcles alcohol y escapes por sitios estrechos. O mejor aún, ¡deja el bourbon cream para los humanos!