
Si hay algo que nos encanta en internet, además de los vídeos de gatitos, es diseccionar la vida pública de los famosos, especialmente cuando esta ofrece material de oro puro para el meme. El último en pasar por la trituradora del escrutinio social ha sido Pete Hegseth, conocido presentador de la Fox, junto a su esposa, Jennifer Rauchet.
El matrimonio intentó posar para unas fotos que se suponía iban a destilar complicidad, elegancia y ese toque de pareja perfecta que adoran las revistas. Sin embargo, el resultado final fue menos ‘revista de moda’ y mucho más ‘manual de instrucciones sobre cómo evitar el contacto físico en un photocall’.
Las imágenes, que rápidamente se hicieron virales, muestran a Hegseth con una sonrisa que parece más una mueca de ‘ayuda, me han puesto pegamento en el traje’, mientras Jennifer adopta posturas que han llevado a los expertos en lenguaje corporal de Twitter a debatir si realmente se han conocido cinco minutos antes de la sesión de fotos. La distancia entre ellos es notable; no es una pose sofisticada, es una distancia de seguridad pandémica aplicada a una relación conyugal. Se aprecia una rigidez general en los hombros, y sus manos… ¡Ah, las manos! Parecen haber firmado un pacto de no agresión para evitar tocarse. Mientras otras parejas se entrelazan los dedos o se apoyan cariñosamente, Pete y Jennifer mantienen las manos a una prudente distancia, a veces incluso adoptando posiciones que sugieren que están a punto de iniciar una coreografía de baile perfectamente sincronizada, pero sin contacto.
El jaleo que se ha montado en redes ha sido espectacular. La gente no solo se ríe, sino que analiza: ¿Están incómodos? ¿Odian posar? ¿Les ha obligado un fotógrafo con una pistola de agua? La lección que nos deja Hegseth y Rauchet es clara: el glamour es difícil, pero la naturalidad, incluso si solo es simulada para la cámara, es vital. Si vas a vender romance, asegúrate de que tu cuerpo no esté gritando ‘acabo de recordar que dejé el fuego encendido en casa’.
