
Agárrense los bricks, porque la última aventura policíaca que nos llega desde el otro lado del charco suena más a guion de película que a parte de la crónica de sucesos. Resulta que en Montgomery County, Maryland, la policía ha puesto fin a la meteórica carrera criminal de un ‘mastermind’ que, en lugar de diamantes o cuadros, se dedicaba al noble arte de ‘adquirir’ sets de Lego. Y cuando decimos ‘adquirir’, nos referimos a robar, claro.
Todo empezó, como suele pasar, con una pista anónima. Alguien informó a la policía de que había un tipo vendiendo Legos por internet de forma un tanto sospechosa. Los detectives, ni cortos ni perezosos, se pusieron manos a la obra y lo que descubrieron en una casa de Burtonsville superó todas las expectativas. Tras obtener una orden de registro, el pasado 28 de septiembre, se toparon con un espectáculo digno de un niño en Nochebuena, pero con un toque criminal: miles, sí, MILES de sets de Lego robados, apilados hasta el techo en varias habitaciones.
La cosa no era una pequeña colección, no. Hablamos de 2.800 cajas de Lego precintadas, con un valor estimado superior a los 100.000 dólares. ¡Casi nada! Los sets, según la investigación, habían sido sustraídos de tiendas Target y Lego de toda la zona metropolitana de Washington-Baltimore. Parece que nuestro protagonista tenía una ruta de ‘compras’ bastante extensa.
El hombre detrás de este curioso ‘imperio del brick’ es Richard Anthony Haughton, de 50 años. Fue arrestado el 4 de octubre y acusado de un delito grave de hurto. Tras pasar por el calabozo, fue puesto en libertad bajo fianza. Pero aquí viene lo más divertido y lo que convierte la historia en una auténtica joya para el blog: ¡esta no es la primera vez que Haughton la lía con los Legos! En marzo de 2020, ya fue arrestado por un esquema de robo similar, donde se incautaron 1.000 cajas de Lego valoradas en 75.000 dólares. Parece que el señor Haughton tiene una fijación un tanto peculiar con estos juguetes de construcción. O no le gusta pagar por ellos, o tenía un plan para construir la ciudad más grande del mundo y le faltaba presupuesto. Sea como fuere, esperemos que esta vez la historia tenga un final menos ‘bloqueado’ para él.
