El ladrón de autobuses que conducía de lujo, alabado hasta por el juez

El ladrón de autobuses que conducía de lujo, alabado hasta por el juez
Un hombre en Hamilton, Ronny James, robó un autobús para un paseo de 45 minutos. Lo sorprendente es que lo condujo tan impecablemente, parando en las paradas e incluso repartiendo billetes, que el propio juez destacó su "gran trabajo al volante" a pesar del delito. Terminó en la cárcel, pero sin heridos ni daños graves, salvo el propio bus.
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¿Quién dijo que todos los ladrones son unos manazas? En Hamilton, Canadá, un tal Ronny James, de 33 años, se ha ganado un puesto de honor en el panteón de los delincuentes con habilidades sorprendentes. Su peripecia: robar un autobús de la Hamilton Street Railway y pegarse un ‘joyride’ de campeonato. Pero ojo, que no hablamos de un viaje cualquiera, sino de una auténtica exhibición de conducción que dejó boquiabiertos a muchos, incluyendo a un juez.

Fue un 3 de marzo de 2014 cuando Ronny decidió que lo suyo no era esperar el autobús, sino conducirlo. Se coló en las instalaciones de mantenimiento y se agenció uno de esos monstruos de metal para dar una vuelta. Durante 45 minutos y a lo largo de 25 kilómetros, James se paseó por la ciudad, y aquí viene lo más increíble: lo hizo de forma impecable. Sí, sí, como lo oyes. Paraba en las paradas, abría las puertas para que la gente subiera, les expedía billetes (¡de mentira, claro!) y luego, tan tranquilamente, les indicaba que bajaran y seguía su camino sin cobrarles. Un servicio de transporte público de lo más peculiar y, sobre todo, gratuito. La policía, naturalmente, no tardó en darse cuenta de que ese autobús no estaba siguiendo la ruta habitual ni el protocolo estándar de billetes.

Cuando finalmente fue detenido y llevado ante la justicia, el juez Timothy Bermingham no pudo evitar destacar la insólita habilidad de Ronny. A pesar de los cargos por robo, conducción peligrosa e incumplimiento de la libertad condicional, el juez sentenció que James «hizo un gran trabajo conduciendo». ¡Imagínate la escena en la sala! Al parecer, el autobús solo sufrió daños menores por golpear algunos bordillos y una señal, pero ni un solo peatón, vehículo o pasajero resultó herido. El abogado de James alegó que su cliente no estaba en sus cabales, bajo los efectos de las drogas, lo que le llevó a esa «manía inducida por drogas» tan particular.

Aunque Ronny ya tenía un historial criminal algo extenso con 59 condenas previas (en su mayoría por delitos contra la propiedad), esta vez su ‘actuación’ al volante le valió una condena de 18 meses de prisión, pero también la sorprendente felicitación de un juez. Sin duda, una historia que demuestra que a veces la vida supera la ficción y que hasta en los escenarios más inesperados, puede surgir un ‘talento’ sorprendente. Solo esperamos que la próxima vez Ronny canalice sus dotes de conductor de una forma un poquito más legal.