El Jugador de la NFL que Cree que las Conmociones Son un Cuento Chino

El Jugador de la NFL que Cree que las Conmociones Son un Cuento Chino
El rookie de los Rams, Puka Nacua, ha soltado una perla: las conmociones cerebrales no existen, solo te "mareas un poco y luego vuelves". Unas declaraciones chocantes en la NFL, donde las lesiones de cabeza son un tema súper serio. Al parecer, el chico es de la vieja escuela del "esto es para hombres".
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¡Agárrense, que vienen curvas en el mundo del deporte! El novato de los Los Angeles Rams, Puka Nacua, nos ha dejado a todos con la boca abierta con unas declaraciones que bien podrían entrar en el olimpo de las frases míticas. Y es que el chico, ni corto ni perezoso, ha soltado que, ojo al dato, ‘no cree que las conmociones cerebrales sean reales’. Así, como lo oyen. Según Nacua, lo que ocurre es que ‘te mareas un poco y luego vuelves’. ¡Chúpate esa, ciencia médica!

Estas palabras no son un chascarrillo de barra de bar, sino que salieron directamente de una rueda de prensa post-partido, cuando le preguntaron sobre su increíble capacidad para seguir jugando a pesar de los golpes. Y claro, en un deporte tan exigente y de contacto como la NFL, donde la seguridad de los jugadores y las conmociones son un tema tan delicado –y no digamos por los millones en demandas y los protocolos de seguridad que se han implementado–, soltar algo así es como tirar un pepinazo en un plató de televisión.

Puka Nacua, conocido por su resistencia a prueba de bombas, no se corta un pelo a la hora de jugar con alguna que otra molestia. Ya en la universidad le dio igual tener un pie fracturado, un hombro dislocado o un esguince de tobillo; él a lo suyo, a darle caña. Y esta misma temporada, tras sufrir una ‘pequeña hiperextensión de rodilla’ que le hizo abandonar el campo brevemente, volvió al partido como si nada. Es un tipo duro, eso no se lo quita nadie.

Pero una cosa es ser un campeón de la resiliencia y otra muy distinta negar la existencia de un tipo de lesión cerebral que, seamos sinceros, tiene a los médicos de medio mundo de cabeza y ha cambiado las reglas del juego en la NFL. Su mantra de «siempre estoy ahí fuera» y «siempre intento jugar» es admirable, sí, pero afirmar que las conmociones son un espejismo, es como decir que los Reyes Magos traen los regalos y que el ratoncito Pérez es un inversor inmobiliario.

Así que, mientras la liga sigue gastando millones en investigar y prevenir estas lesiones, Puka Nacua parece estar en su propia liga, una donde un buen meneo cerebral es solo un pequeño despiste antes de volver a la acción. Habrá que ver si la NFL toma nota de esta «teoría» o si el bueno de Puka empieza a llevar una gorra de aluminio, por si acaso.