El inesperado choque en un drive-thru de Dublín por una conductora despistada

El inesperado choque en un drive-thru de Dublín por una conductora despistada
Una mujer en Dublín chocó por detrás a otro coche en un drive-thru de McDonald's. Confesó haber tomado sidra y cannabis, alegando que estaba "intentando saber qué marcha llevaba". Ahora se enfrenta a cargos por conducir bajo los efectos, dejando una imagen peculiar de la conducción en la ciudad.
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Imaginad la escena: estás tranquilamente en la cola del drive-thru de McDonald’s, soñando con esa hamburguesa perfecta o esas patatas fritas crujientes. De repente, ¡zas! Un golpe por detrás. No, no es el coche de Fast & Furious, es simplemente otra mañana en Dublín, o al menos eso parece.

La protagonista de esta insólita historia es una conductora que, según los informes, decidió que un drive-thru era el lugar ideal para un pequeño choque. Todo ocurrió el 10 de abril de 2023 en el McDonald’s de Oscar Traynor Road, en Coolock. Nuestra amiga, al volante de una furgoneta blanca, embistió a un coche que estaba delante en la cola. Sí, sí, en la cola del drive-thru. Ni en un cruce, ni en una rotonda, ¡en un lugar diseñado para ir lento!

Cuando la policía (Gardaí, como se les llama allí) llegó al lugar, se encontró con una situación un tanto peculiar. La conductora, con dificultades para mantenerse en pie y con un habla algo arrastrada, admitió el incidente. Pero la joya de la corona llegó cuando explicó el porqué: «Estaba intentando saber qué marcha llevaba», les soltó a los agentes. ¡Ah, la eterna búsqueda de la marcha perfecta en el momento menos oportuno!

Por si fuera poco, la mujer también confesó que se había tomado una lata de sidra y, con un toque de sinceridad aplastante, añadió que «podría haber estado bajo la influencia» de cannabis. Ahí es nada. Un combo explosivo para una simple visita al rey de la comida rápida.

Las pruebas confirmaron las sospechas de los agentes: positivo en alcohol y cannabis. La furgoneta y el coche chocado sufrieron daños menores, pero el ego de la conductora, suponemos, se llevó la peor parte. Su abogado, con cara de circunstancias, aseguró ante el Tribunal de Distrito de Dublín que su clienta estaba «mortificada». No es para menos, la verdad.

La jueza Michele Finan, al escuchar la historia, no pudo evitar un comentario que resume la perplejidad de la situación: «una ciudad donde la gente se choca con los coches en un drive-thru». Parece que la anécdota ha calado hondo.

Ahora, la conductora se enfrenta a cargos por conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas, y el caso ha sido aplazado para evaluar posibles informes de libertad condicional y servicios comunitarios. Sin duda, una lección de que incluso para pedir una hamburguesa, es mejor tener los cinco sentidos puestos… y saber en qué marcha vas.