Hay pueblos donde el tiempo parece haberse detenido, lugares tranquilos donde la noticia del día es que el gato del vecino ha aprendido un truco nuevo. Broughshane, en el condado de Antrim (Irlanda del Norte), era uno de esos sitios. O al menos, eso parecía hasta que la policía recibió una llamada este martes para investigar una ‘muerte súbita’. Lo que encontraron, sin embargo, era cualquier cosa menos súbito.
Al entrar en una de las casas del pueblo, los agentes se toparon con una escena que parece sacada del guion más retorcido de Alfred Hitchcock. Allí estaban dos hermanas, Anne y Patricia, de unos 50 años. Y con ellas, en la misma casa, se encontraba el cuerpo de su madre, Ruth. La cuestión es que Ruth, que habría superado los 90 años, no había fallecido esa mañana, ni la semana pasada. Las primeras investigaciones apuntan a que llevaba muerta cerca de dos años. Dos años.
Repitámoslo para que la mente lo asimile: dos hermanas convivieron durante 24 meses con el cadáver de su madre bajo el mismo techo. Inmediatamente, la maquinaria policial se puso en marcha, pero pronto se descartó el juego sucio. La muerte de la anciana no se está tratando como un caso sospechoso. No hay un crimen que resolver, sino un drama humano de proporciones casi inconcebibles.
¿Cómo es posible que nadie se diera cuenta? Los vecinos describen a la familia como ‘muy tranquila’ y ‘muy reservada’. La madre, una antigua enfermera, vivía con sus dos hijas solteras en una discreción casi total. Un político local, Timothy Gaston, ha expresado la conmoción de la comunidad, recordando la importancia de estar pendientes de nuestros vecinos, sobre todo de aquellos que viven más aislados.
Mientras la investigación forense sigue su curso para determinar la causa exacta de la muerte de Ruth, sus hijas, Anne y Patricia, ya están bajo el cuidado de otros familiares. La historia deja un reguero de preguntas en el aire y una sensación de extrañeza en el pequeño pueblo de Broughshane, que tardará en olvidar el secreto que se escondía tras la puerta de esa casa aparentemente normal.




