El incidente más surrealista en un memorial: hombre «intima» con una corona de flores

0
0

¡Agarraos que vienen curvas! Hay noticias que te hacen levantar una ceja, luego la otra, y finalmente te dejan con la boca abierta. Y la que nos llega desde Clarksburg, Virginia Occidental, es de esas que te preguntas: ‘¿Pero qué demonios acaba de pasar aquí?’.

Imagina la escena: es la madrugada del Día de los Veteranos, una fecha para honrar a los héroes que han servido al país. El Monumento a los Veteranos, un lugar de respeto y solemnidad, debería estar tranquilo, en paz. Pues bien, la tranquilidad se fue de paseo cuando Michael Shawn Baker, un señor de 47 años y residente local, decidió que era el momento perfecto para su particular performance. Parece que la solemnidad no entraba en sus planes.

Según los reportes policiales, los testigos no daban crédito a lo que veían. Se encontraron a Baker, ni más ni menos, con los pantalones bajados. Y aquí viene lo gordo, lo que de verdad eleva esta historia a los altares de lo bizarro: presuntamente, estaba teniendo relaciones sexuales con una de las coronas de flores que adornaban el memorial. Sí, habéis leído bien. Una corona. De flores. Es la primera vez que escuchamos de una cita tan… floral y, francamente, de tan mal gusto. Y como si eso no fuera suficiente para crear un momento incómodo para todos los implicados (especialmente para la corona, imaginamos), el caballero también se dedicó a proferir obscenidades a voz en grito. Un auténtico show digno de un ‘reality’ de mal gusto, vaya.

Pero la guinda del pastel, la que le da a esta historia el toque ‘no me lo puedo creer, pellízcame’, es que Michael no solo protagonizó este esperpento, ¡sino que tuvo la brillante idea de llamar al 911 para reportar una «emergencia» sobre sus propias acciones! Entendemos que necesitaba compartir su… experiencia, o quizás un arrebato de confesión etílica, pero llamar al servicio de emergencias para esto ya es rizar el rizo de lo absurdo. Si eso no es una emergencia, ¿qué lo es? Bueno, quizás sí, pero para él mismo.

La policía de Clarksburg no tardó en llegar al lugar y, por suerte (o por desgracia para Michael), pilló a Baker cerca del monumento. Ahora, nuestro peculiar protagonista se enfrenta a un buen puñado de problemas legales, incluyendo cargos por reportar falsamente una emergencia, exposición indecente y embriaguez pública. Porque claro, después de lo que acaba de pasar, la hipótesis de que no estaba en su sano juicio o sobrio gana puntos. La investigación sigue en curso para desenmarañar este misterio de la zoofilia floral (aunque técnicamente sea necrofilia floral si la corona se considera un «cadáver» botánico… bueno, mejor no ir por ahí). Lo que está claro es que la próxima vez que veamos una corona de flores en un memorial, es posible que la miremos con una mezcla de respeto y una leve, muy leve, inquietud.