
A veces, la realidad supera a cualquier guion de comedia absurda. Pónganse en situación: eres Aníbal Canales Jr., tienes 40 años y llevas viviendo en Estados Unidos desde que tenías, literalmente, un año de vida. Tus padres, tus hermanos, tu hijo… todos son ciudadanos estadounidenses. Tú, por azares del destino, no. Ah, y un pequeño detalle más: perdiste ambas piernas en un terrible accidente de tren cuando eras un crío de 12 años.
Con este panorama, uno pensaría que el sistema tendría un mínimo de… ¿sentido común? Pues parece que no. La Agencia de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU., más conocida como ICE por sus siglas en inglés, ha decidido que, después de 39 años, es el momento perfecto para deportar a Aníbal a Guatemala. Un país del que salió siendo un bebé, cuyo idioma apenas chapurrea y donde no conoce absolutamente a nadie.
¿El motivo de este repentino arrebato burocrático? Una mancha en el expediente de hace casi dos décadas. En 1996, Aníbal fue condenado por delitos relacionados con drogas y cumplió cinco años de condena. Salió, rehízo su vida en Camden, Nueva Jersey, y desde entonces se presenta religiosamente a sus citas de control con los agentes de inmigración. Fue en una de esas rutinarias visitas cuando le dieron la noticia: ‘hacemos las maletas, que te vas’.
Su abogado, Raymond G. Lahoud, lo define como un sinsentido y un ‘desperdicio de recursos’. Argumenta que Aníbal no representa ninguna amenaza para la sociedad y que enviarlo a Guatemala sería, además de inhumano, dejarle sin el apoyo familiar y médico que necesita. Toda su red de apoyo, desde su pastor hasta sus vecinos, está movilizándose para evitar lo que consideran una injusticia de manual.
La historia de Aníbal Canales Jr. es el ejemplo perfecto de cuando las leyes se aplican con la frialdad de una hoja de cálculo, ignorando por completo el factor humano. Un hombre que es, a todos los efectos prácticos, estadounidense, pero que un papel y una vieja condena amenazan con desterrarlo a un mundo completamente ajeno, y además, sobre un par de prótesis.
