
Hay siestas que se van de las manos y luego está la de Gareth, un galés que ha elevado el arte de la cabezadita a un nuevo nivel. La historia comienza en un domingo cualquiera en el pub The Plough, en Aberdare, al sur de Gales. El plan era sencillo: ver el partido de fútbol de Gales contra Ucrania con unas cuantas pintas. Un plan sin fisuras, o eso parecía.
Con el paso de las horas y las cervezas, el cansancio hizo acto de presencia. Gareth, buscando un poco de comodidad, se acomodó en un sofá en un rincón tranquilo del local para, según sus palabras, ‘descansar los ojos un momento’. Ese ‘momento’ se convirtió en una siesta de proporciones épicas.
Cuando por fin abrió los ojos, el panorama había cambiado drásticamente. Eran las 2:49 de la madrugada. El pub estaba sumido en una oscuridad total, el silencio era sepulcral y, lo más importante, no había ni un alma. Su primer pensamiento fue de pura confusión, pero la intermitente luz roja del sistema de alarma le confirmó el percal: se había quedado encerrado.
¿Qué hacer en una situación así? ¿Entrar en pánico? ¿Llamar a la policía? Gareth optó por la vía más pragmática y, seamos sinceros, la más divertida. Ni corto ni perezoso, se dirigió detrás de la barra y se sirvió él mismo lo que describió como ‘una pinta encantadora de Cruzcampo’. Porque, si vas a pasar la noche en un pub, qué menos que hacerlo con una buena cerveza en la mano.
Para documentar su aventura nocturna, sacó el móvil y compartió su hazaña en Facebook, con un selfie triunfal detrás del surtidor de cerveza incluido. La publicación no tardó en llegar a la persona adecuada: Donna, la dueña del pub, que vive justo encima. Lejos de enfadarse, la reacción de Donna fue de pura diversión. Despertó, bajó las escaleras y liberó a su cliente más fiel.
Gareth, todo un caballero, se ofreció a pagar la pinta que se había tomado por su cuenta, pero Donna se negó en rotundo, invitándole a esa ronda tan particular. Gracias a su siesta inoportuna y su brillante gestión de la crisis, Gareth se ha convertido en toda una leyenda local. Y sí, por si alguien lo dudaba, ha asegurado que piensa volver al pub. Al fin y al cabo, ya es casi como su segunda casa.
