El hombre que escala la escalera mientras hace dominadas batiendo un Récord Guinness

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A ver, seamos sinceros. Hay gente que colecciona sellos, otros coleccionan cómics, y luego está David Rush. Este señor, natural de Fargo (Dakota del Norte), colecciona récords mundiales Guinness con una pasión que roza lo obsesivo y lo admirable. Y cuando decimos que colecciona, hablamos de que ya tiene más de 300 títulos en su haber. ¿Su última hazaña? Una que suena tan ridícula como extenuante: las dominadas más consecutivas mientras uno está ocupado subiendo una escalera.

La Escalera de la Agonía y la Gloria

Imagina la escena. Estás en el gimnasio, haciendo tus dominadas de rigor (o intentándolo). Ahora añádele una escalera vertical, y la obligación de hacer un chin-up por cada peldaño que subes. Suena a castigo medieval, pero para Rush es solo un martes de entrenamiento. El récord anterior, en posesión de alguien con una fuerza notable, estaba fijado en 22 repeticiones, un número ya bastante respetable que obligaba a tener la fuerza de un fauno y la coordinación de un bailarín profesional.

Pero David Rush no vino a jugar a medias tintas. Este hombre, un verdadero titán del fitness absurdo, logró completar la friolera de 28 dominadas mientras ascendía. Esto no solo supone pulverizar la marca, sino superarla por seis repeticiones más. Parece que la escalera no era lo suficientemente larga para frenar su sed de gloria y sus bíceps de acero.

Guinness Dice Sí (y quizá piensa «Dios Mío»)

Lo mejor de todo es que esto no es un reto de patio de colegio. David Rush se toma esto muy en serio, como demuestran sus cientos de títulos. Para asegurar la legitimidad de esta proeza, un adjudicador oficial del Guinness World Records estuvo presente en el lugar de los hechos, asegurándose de que cada subida y cada flexión cumplieran con el reglamento (que debe ser divertidísimo de leer, por cierto, especialmente la sección de ‘Dominadas vs. Escaleras’).

Este nuevo récord se registró en Fargo y se suma a su ya impresionante lista, que incluye cosas tan variopintas como atrapar objetos con la mano opuesta o batir récords de velocidad haciendo malabares. El señor Rush está dejando claro que, si existe un reto físico nicho, él lo va a intentar y, probablemente, a superar. La pregunta ahora es: ¿qué aparato doméstico va a convertir en un instrumento de tortura atlética la próxima vez? ¿Dominadas en la cortina de la ducha? Estaremos atentos, porque con David Rush, lo normal es que sea algo tremendamente curioso y digno de compartir en todas las redes sociales.