El hombre que convirtió su cabeza en la barra de bar más estable del mundo

El hombre que convirtió su cabeza en la barra de bar más estable del mundo
Aristotelis Valaoritis, de Chipre, ha batido el Récord Guinness al equilibrar 319 copas de vino sobre su cabeza. Tras un intento fallido en 2022, Valaoritis superó la marca anterior de 270 copas, demostrando una concentración y un equilibrio sobrehumanos en la ciudad de Limassol.
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¿Alguna vez has intentado llevar una bandeja con dos cafés sin que se te caiga todo por el camino? Pues ahora imagina esa misma bandeja, pero multiplicada por cien, cargada con 319 copas de vino y, para rematar, equilibrada sobre tu propia cabeza. Suena a locura, ¿verdad? Pues para Aristotelis Valaoritis, un señor de Chipre, es simplemente un martes más… o bueno, el día en que batió un Récord Guinness.

Este maestro del equilibrio ha dejado al mundo con la boca abierta al conseguir mantener la friolera de 319 copas de vino apiladas sobre una bandeja que, a su vez, descansaba plácidamente sobre su cabeza. Y no creas que fue un visto y no visto; para que el récord fuera oficial, tuvo que aguantar la precaria estructura durante al menos 10 segundos, que seguro se le hicieron más largos que una película sin palomitas.

El escenario de esta proeza fue la ciudad de Limassol, en Chipre, donde parece que hay una sana competición por ver quién tiene la cabeza mejor amueblada… con cristalería. Y es que el récord anterior también lo ostentaba un compatriota, Ntinos Kkanti, que en su día llegó a la nada despreciable cifra de 270 copas. Aristotelis ha puesto el listón, literalmente, mucho más alto.

Pero el camino al éxito no fue un paseo. Valaoritis ya lo había intentado en 2022, quedándose a las puertas de la gloria. En aquella ocasión, la torre de copas se vino abajo justo antes de cumplir los 10 segundos reglamentarios. Lejos de rendirse, Aristotelis volvió a la carga, demostrando que con paciencia, concentración y un cuello de acero, todo es posible. Así que la próxima vez que se te caiga una tostada por el lado de la mantequilla, piensa en este hombre y sus 319 copas. Quizá todo sea cuestión de equilibrio.