El hombre que completó el brutal entrenamiento de One Punch Man durante tres años (y no se quedó calvo)

El hombre que completó el brutal entrenamiento de One Punch Man durante tres años (y no se quedó calvo)
Un japonés de 44 años llamado Tasuke se ha vuelto viral tras replicar la extrema rutina diaria de Saitama, el protagonista del anime One Punch Man. Tras 1.096 días sin descanso, ha pasado de ser un oficinista normal a lucir un físico espectacular de superhéroe de carne y hueso.
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Todos hemos fantaseado alguna vez con tener superpoderes, o al menos, un físico de superhéroe. Pero mientras la mayoría nos conformamos con apuntarnos al gimnasio en enero y abandonarlo misteriosamente en febrero, un japonés llamado Tasuke decidió ir un paso más allá. Inspirado por Saitama, el invencible protagonista del popular manga y anime One Punch Man, este oficinista se embarcó en una misión que parecía imposible (y bastante lesiva): replicar su brutal entrenamiento diario.

El reto de One Punch Man: No apto para simples mortales

Para aquellos que no estén familiarizados con el mundo otaku, la rutina que le da a Saitama la capacidad de derrotar a cualquier enemigo del universo de un solo puñetazo es tan simple como devastadora:

  • 100 flexiones diarias.
  • 100 abdominales diarias.
  • 100 sentadillas diarias.
  • Correr 10 kilómetros cada maldito día.

Y el detalle más sádico de todos: cero días de descanso. En la ficción, este régimen otorga una fuerza divina a cambio de dejarte completamente calvo. En la vida real, lo más normal es que te regale una tendinitis de caballo y una visita a urgencias durante la primera semana. Pero Tasuke demostró estar hecho de otra pasta.

Antes y después del reto One Punch Man

1.096 días de sudor, lágrimas y cero excusas

Tasuke comenzó su particular One Punch Man Challenge cuando tenía 41 años. En aquel momento, medía 1,75 metros y pesaba 74,7 kilos. No estaba en una forma terrible para su edad, pero su apariencia era la de un asalariado promedio con cierta «curva de la felicidad». Se propuso no fallar ni un solo día durante tres años completos, lo que se traduce en 1.096 días ininterrumpidos de castigo físico.

«Ni el asma, ni el COVID, ni los tifones ni las lesiones me detuvieron. Lo más grande que he ganado es un corazón inquebrantable», confesó el propio Tasuke al rememorar su travesía.

Las cifras totales de su hazaña dan auténtico vértigo. A lo largo de estos tres años de disciplina marcial, Tasuke ha acumulado números de locura:

  • 16.136 kilómetros recorridos (lo suficiente como para cruzar varios países corriendo).
  • 109.600 repeticiones de flexiones, abdominales y sentadillas.
  • Como le debía parecer poco, añadió un bonus de 9.314 dominadas y 17.848 fondos en paralelas a la mezcla.

De oficinista promedio a auténtico Chad

Evidentemente, este japonés no ha adquirido la capacidad de desintegrar monstruos alienígenas de un bofetón ni de pulverizar montañas, pero su transformación física es incuestionable. Durante el proceso llegó a bajar hasta los 61,5 kilos, para finalmente estabilizarse en 64,6 kilos de pura fibra muscular.

Físico musculoso de Tasuke tras 3 años

Pasó de tener una tripita oficinista a lucir un six-pack tallado en piedra, pectorales definidos y una resistencia aeróbica tan salvaje que ahora se dedica a correr ultramaratones de 100 kilómetros por pura diversión. ¡Ah! Y para envidia del propio Saitama, Tasuke ha logrado conservar todo su pelo en perfectas condiciones.

Advertencia: No intentes esto en casa

Antes de que te vengas arriba, desempolves las zapatillas de deporte fosforitas y salgas a correr 10 kilómetros esta misma tarde, tenemos un pequeño aviso. Emular un entrenamiento tan extremo sin una preparación previa y una adaptación progresiva es el billete VIP hacia una fractura por estrés o una rotura muscular.

Tasuke es un caso extraordinario de perseverancia, pero en el mundo real, los músculos y las articulaciones necesitan días de descanso para recuperarse. Aun así, su heroica historia nos recuerda que, con una voluntad de hierro, los límites del cuerpo humano pueden llevarse mucho más lejos de lo que pensamos.