
Agárrense, que vienen curvas (y probablemente, alguna almohada de por medio). Mike Lindell, el incombustible empresario detrás de MyPillow y una de las figuras más pintorescas del panorama político estadounidense reciente, ha decidido que su misión en la vida no es solo mejorar nuestro descanso nocturno, sino también «arreglar» el Partido Republicano. Sí, habéis leído bien: el mismísimo «chico de MyPillow» ha anunciado que se presenta para presidir el Comité Nacional Republicano (RNC).
La bomba la soltó durante el podcast «War Room» de Steve Bannon, su fiel escudero en mil batallas conspirativas. Y su argumento es tan directo como un buen cabezazo de almohada: según Lindell, el RNC está «roto desde sus cimientos» y la actual presidenta, Ronna McDaniel, simplemente «ha fracasado». Así, sin pelos en la lengua ni medias tintas. Ni corto ni perezoso, Lindell se lanza al ruedo con la convicción de que él es la persona idónea para poner orden en la casa republicana.
Pero, ¿cuál es el gran pilar de su campaña? Pues, para sorpresa de absolutamente nadie que le haya seguido los pasos, su plataforma se centra en «los problemas con las máquinas de votación electrónica». Sí, de nuevo los fantasmas del fraude electoral de 2020, esa cruzada personal que le ha costado ya la friolera de 40 millones de dólares de su propio bolsillo (y unas cuantas demandas por difamación de empresas de máquinas de votación como Dominion y Smartmatic, que no son precisamente pequeños pellizcos).
Recordemos que la figura de Lindell ha estado en el ojo del huracán por sus teorías sin fundamento sobre el fraude electoral. Su periplo incluye un «Cyber Symposium» bastante accidentado y una cumbre llamada «Moment of Truth» que, bueno, no acabó de ser el momento cumbre que él esperaba. Además, sus batallitas políticas le han costado la retirada de productos MyPillow en varias grandes superficies, afectando a su negocio principal. A pesar de todo esto, Lindell está convencido de que puede «ganarse» los votos de los miembros del RNC.
La elección para la presidencia del RNC está prevista para enero. McDaniel ha estado al frente desde 2017, con el apoyo incondicional de Donald Trump durante la mayor parte de su mandato. Sin embargo, en los últimos tiempos, incluso el propio Trump le ha dado algún que otro tirón de orejas, lo que Lindell ve como una oportunidad de oro para asestar su golpe. ¿Será este el inicio de una nueva era para el RNC, liderado por un vendedor de almohadas con una fijación por las conspiraciones electorales? Solo el tiempo lo dirá, pero lo que es seguro es que el espectáculo está garantizado.
