
Si hay una persona que debería poder montar una fiesta inolvidable en Halloween, ese es el forense del condado. Ambiente perfecto, decoración auténtica… ¡y probablemente unos invitados que ya no dan la lata! Sin embargo, en Pueblo, Colorado, la realidad ha superado a la ficción, y de la forma más macabra y, a la vez, hilarante posible.
El Forense del Condado de Pueblo, Brian White, se ha visto obligado a colgar el cartel de ‘Cerrado por exceso de muertos’ en lo que respecta a su célebre festejo anual de Noche de Brujas. La razón oficial suena a chiste malo, pero es la cruda verdad: la fiesta se ha cancelado debido a una combinación letal de falta de personal y, atención, demasiados cuerpos ocupando espacio en el depósito de cadáveres.
Imaginad la escena: el plan era transformar la oficina en un centro de diversión, pero ¿cómo vas a poner la mesa de los aperitivos cuando literalmente tienes las neveras a reventar y necesitas cada centímetro para almacenar a los difuntos? White explicó que la situación en la morgue es crítica. No hablamos de unas pocas bandejas libres, sino de una saturación que impide usar las instalaciones para algo tan frívolo como una reunión social.
Parece que, mientras otros se disfrazan de zombis, en Pueblo han tenido que lidiar con zombis de verdad… bueno, con cuerpos reales que necesitan ser procesados. La escasez de personal tampoco ayuda, y claro, cuando toca decidir entre gestionar los casos pendientes y organizar el baile de disfraces, la elección se vuelve obvia, a pesar de que la fecha sea la más propicia para el morbo.
Así que, mientras el resto de Estados Unidos se prepara para el ‘truco o trato’, los empleados de la oficina del Forense de Pueblo se quedarán en casa, probablemente contando historias de terror de verdad. Es la primera vez que algo así ocurre, y sin duda, establece un nuevo estándar en la lista de excusas para cancelar planes. Es difícil superar ‘lo siento, mi oficina está inundada de cadáveres’.
