
Imagínate la escena: nuevo curso, nuevos compañeros, y en el equipo de baloncesto femenino, una ‘promesa’ que, mira tú por dónde, parece llevar los deberes hechos desde hace un par de décadas. Pues esto es lo que ha ocurrido en Nueva Brunswick, Nueva Jersey, donde una mujer de 29 años decidió que el instituto era el lugar perfecto para su ‘segunda juventud’ y, de paso, echar unos partidos de baloncesto.
Nuestra protagonista, Hyejeong Shin, aparentemente se cansó de la vida adulta o, quién sabe, quizás soñaba con ser una estrella de la cancha desde los 15 años y se le fue un poquito la mano con la fecha de caducidad. El caso es que se hizo pasar por una quinceañera llamada ‘Jiwoo Shin’ y se matriculó tan ricamente en la New Brunswick High School allá por octubre. Y claro, ¿qué haces cuando vuelves al instituto? Pues apuntarte a las extraescolares, ni más ni menos que al equipo de baloncesto.
Pero la farsa, como todas las buenas, tiene fecha de caducidad. Para colarse en el sistema, la señorita Shin no dudó en tirar de un certificado de nacimiento falso, un detalle que, digamos, no pasó desapercibido por mucho tiempo. Además, para completar la inmersión adolescente, vivía con una familia anfitriona que, con toda la buena fe del mundo, creía estar alojando a una estudiante de intercambio de instituto. La broma, sin embargo, salió cara, pues los gastos de la matrícula y la estancia, que la familia abonó de buena fe, ahora se han convertido en la base de una acusación por ‘robo por engaño’. Ahí es donde la cosa se puso seria, amigos.
Los administradores de las Escuelas Públicas de Nueva Brunswick, al descubrir el pastel, actuaron con la rapidez de un base en un contraataque. La señora Shin fue inmediatamente ‘desmatriculada’, prohibida en todas las propiedades escolares y, por supuesto, la fiscalía ya está al tanto de sus hazañas. El superintendente Aubrey Johnson lo ha calificado de «incidente inusual y preocupante», lo cual es un eufemismo bastante elegante para decir «no nos lo podemos creer».
Desde el distrito escolar ya han anunciado que revisarán sus políticas para que ningún adulto con ganas de revivir la adolescencia (o de meter canastas gratis) se les cuele de nuevo. Aunque, eso sí, han tranquilizado a todos asegurando que la situación «no se cree que suponga un peligro para los estudiantes». Claro, un peligro no, pero seguro que la historia ha dado para unas cuantas conversaciones de pasillo. Ahora, solo queda ver si Hyejeong Shin tiene una buena excusa o si tendremos que esperar a la película de Netflix para entender el misterio detrás de la ‘eterna estudiante’ del baloncesto.
