
Cuando vas a un festival, esperas música, buen ambiente y, con suerte, algo rico para picar. Pero en el Festival Gastronómico y Cultural de Culhuacán, en Iztapalapa (México), decidieron llevar lo de ‘picar’ a otro nivel. Un nivel de Récord Guinness, para ser exactos.
La estrella del evento no fue un cantante ni un artista, sino un wok. Y no uno cualquiera. Hablamos de un monstruo de acero hecho a medida que medía más de cinco metros de diámetro. Sí, has leído bien, cinco metros. Más grande que el salón de muchas casas y diseñado específicamente para una misión: cocinar el salteado más grande jamás visto.
Para llenar semejante ‘sartencita’ se necesitaba una lista de la compra épica. Apunta bien: una tonelada de bistec, 500 kilos de beicon, 400 kilos de cebolla y otros 400 de pimientos. Una auténtica barbaridad de ingredientes que los chefs del festival mezclaron con maestría para crear un ‘salteado de bistec’ absolutamente legendario.
El resultado final fue un plato colosal que pesó casi 2.700 kilogramos en la báscula. Para que nadie dudara de la hazaña, una jueza oficial de Guinness World Records estuvo presente para verificar las mediciones, confirmar que todo se había cocinado a la perfección y entregar el certificado que oficializaba el nuevo récord mundial.
¿Y qué pasó con toda esa comida? Pues lo mejor de todo: se convirtió en miles de tacos que se repartieron gratuitamente entre todos los asistentes al festival. Porque un récord Guinness está muy bien, pero si además acabas con la tripa llena y feliz, la hazaña sabe mucho mejor.
