Señoras y señores, el rock and roll siempre ha tenido precios desorbitados en el merchandising y los encuentros con celebridades, pero el exguitarrista de KISS, Vinnie Vincent, ha llevado el concepto de la foto con el ídolo a una estratosfera económica difícil de alcanzar. Resulta que Vincent, conocido por su etapa como ‘El Guerrero Ankh’ en la banda de Gene Simmons y Paul Stanley, está pidiendo la friolera de 225 euros (o dólares) por una simple foto con él en sus eventos de ‘meet-and-greet’.
La polémica, como era de esperar, está servida. Los fans, que ya desembolsan una buena cantidad de dinero solo por asistir a sus encuentros, han puesto el grito en el cielo ante lo que muchos consideran un precio exagerado para un encuentro tan breve. Sin embargo, Vincent, lejos de sentirse intimidado o recular ante las críticas, ha salido a defender su tarifa con un argumento que mezcla ego, historia musical y, bueno, arte.
El guitarrista insiste en que él no es un producto de masas, sino una pieza de coleccionista y un artista infravalorado. Ha llegado a compararse ni más ni menos que con un cuadro de Claude Monet, afirmando que su valor y su legado histórico dentro del rock clásico son mucho mayores de lo que el mercado actual le atribuye. Su postura es clara: él ofrece una experiencia exclusiva y, si esa exclusividad tiene un precio, el fan debe decidir si está dispuesto a pagarlo.
Según Vincent, esta tarifa refleja la rareza de su presencia y la calidad de la interacción que ofrece. Su defensa se basa en la idea de que su carrera y su estatus dentro del panorama musical justifican la etiqueta de precio de ‘artículo de lujo’. Básicamente, Vinnie Vincent está vendiendo exclusividad pura y dura. Así que, la próxima vez que te encuentres con Vinnie Vincent, recuerda que no estás comprando una foto; estás adquiriendo una ‘obra maestra’ transitoria del rock. Si no te da el presupuesto para el Monet, siempre te quedará la foto pixelada de la entrada del concierto.




