El equilibrista loco que atrapa bolas de bolos en monociclo

El equilibrista loco que atrapa bolas de bolos en monociclo
David Rush, la máquina de récords Guinness, ha vuelto a batir su propia marca. Este genio del absurdo logró montar en monociclo y atrapar la friolera de 151 bolas de bolos en solo diez minutos. Un logro tan inútil como impresionante que suma a su colección de extravagancias.
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En el mundo de los récords Guinness, donde la gente compite por comer más perritos calientes o por tener las uñas más largas, hay un rey indiscutible de la excentricidad: David Rush. Este ciudadano de Idaho (Estados Unidos) parece haber jurado solemnemente que no va a parar hasta que el libro Guinness sea exclusivamente un catálogo de sus hazañas.

Su última genialidad combina dos actividades que, juntas, tienen tanto sentido como ponerle ruedas a una sardina: montar en monociclo y atrapar bolas de bolos que le lanzan. Sí, como lo leen. Para la mayoría de los mortales, mantener el equilibrio en una sola rueda ya es un desafío hercúleo, pero para Rush, eso es solo el calentamiento antes del plato fuerte.

David, que ya posee más de 170 títulos de Récords Mundiales Guinness (y busca llegar a los 200, ¡casi nada!), ha superado su propia marca en la categoría de ‘Mayor número de atrapadas de bolas de bolos mientras se monta en un monociclo en 10 minutos’. El pobre hombre se había puesto el listón bajo al lograr 127 atrapadas anteriormente, pero claro, si nadie más está tan loco como para intentarlo, tienes que competir contra ti mismo.

El nuevo registro oficial se sitúa en 151 atrapadas en ese lapso de diez minutos. Imaginen la escena: un tipo pedaleando frenéticamente en su monociclo, mientras alguien le lanza objetos pesados y redondos, y él, con la agilidad de un ninja circense, las embolsa una tras otra. No sabemos si lo hace para demostrar la coordinación perfecta entre su mente y su cuerpo, o si simplemente perdió una apuesta muy, muy mala.

Lo que sí sabemos es que David Rush es un tipo persistente y que, si existe un récord ridículo por romper, él ya está haciendo cola. Este logro se suma a su vasta colección de títulos absurdos que solo demuestran que, a veces, la clave del éxito es ser el único dispuesto a hacer el ridículo de manera profesional. ¡A por los 200, campeón! El mundo necesita más héroes que atrapen bolas de bolos mientras mantienen el equilibrio con una sola rueda.