El épico ‘photoshop’ de Trump a Bad Bunny que incendia las redes sociales

El épico 'photoshop' de Trump a Bad Bunny que incendia las redes sociales
Donald Trump ha desatado la burla generalizada al compartir en su red social una foto pésimamente editada del artista Bad Bunny, insinuando que el cantante estaba en prisión. El motivo: la supuesta falta de gratitud del puertorriqueño.
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En el fascinante y, a veces, terrorífico circo de las redes sociales, siempre hay espacio para un nuevo número protagonizado por políticos intentando ser ‘memes’ y fracasando estrepitosamente. El protagonista de esta tragicomedia digital no es otro que el expresidente estadounidense, Donald Trump.

La trama se desarrolla en su plataforma favorita, Truth Social, donde Trump decidió compartir un mensaje de un usuario identificado como ‘The Puerto Rican Patriot’. Y aquí es donde la historia se pone realmente interesante, pues el objetivo del dardo no era otro que el mismísimo Conejo Malo, Bad Bunny.

La venganza del ‘photoshop’ cutre

El contenido del post era tan peculiar como la propia red social en la que fue publicado. La imagen adjunta era un montaje visual de baja calidad que rápidamente se ha convertido en carne de mofa en todo internet. En la foto, se podía ver a Bad Bunny en lo que parecía ser un uniforme de prisión anaranjado, con una expresión de supuesta desolación, justo al lado de una fotografía de Trump. Digamos que la edición no ganaría un premio de diseño gráfico, sino quizá una mención en la categoría de ‘Cosas hechas con el Paint en 2005’.

¿Y cuál era el drama que justificaba semejante despliegue visual? Según el texto original compartido por Trump, el artista puertorriqueño no había mostrado la gratitud suficiente. La queja implícita era que Bad Bunny, uno de los músicos más importantes del mundo, no había dado las gracias por alguna acción (presumiblemente relacionada con la ayuda a Puerto Rico tras el huracán María).

Las redes responden: la burla es global

Lo que Trump o ‘The Puerto Rican Patriot’ pretendían que fuera una crítica seria se convirtió instantáneamente en una de las mayores fuentes de humor de la semana. Los usuarios no tardaron en señalar la calidad ridículamente pobre del montaje. La gente se preguntaba si de verdad el expresidente, o su equipo, pensaban que alguien creería que esa foto de Bad Bunny en la cárcel era real. Es más, muchos internautas sugirieron que la foto de Bad Bunny no solo era falsa, sino que parecía haber sido sacada de una captura de pantalla de un videojuego de los noventa.

El ridículo fue tal que el hilo de comentarios se llenó de montajes aún más absurdos, burlándose de la fijación de Trump con el artista y, sobre todo, del bajo nivel de ‘memes’ que maneja su entorno. Al final, lo único que consiguió la publicación fue darle a Bad Bunny más relevancia y, de paso, convertir a Trump en el protagonista de un meme involuntario que confirma una regla de oro: si vas a criticar a un icono global, al menos haz un ‘photoshop’ decente.

En resumen, Trump intentó poner al Conejo Malo en la cárcel virtualmente, pero solo consiguió meter a su reputación digital en un aprieto por el mal gusto y la nula pericia con el software de edición. Un verdadero zasca digital… autoimpuesto.