El enrevesado camino de Truth Social hacia la bolsa: de Donald Trump a la fusión nuclear

El enrevesado camino de Truth Social hacia la bolsa: de Donald Trump a la fusión nuclear
El SPAC (empresa de adquisición con propósito especial) de Truth Social, Digital World Acquisition Corp, protagonizó un giro inesperado al considerar fusionarse con una empresa de fusión nuclear. Una estrategia rocambolesca para asegurar su futuro ante los retrasos para sacar a bolsa la plataforma de Donald Trump, añadiendo un capítulo surrealista a su ya accidentada salida al mercado.
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¡Agárrense que vienen curvas! La vida financiera de Truth Social, la red social de Donald Trump, es de todo menos aburrida. Imagina un culebrón venezolano, pero con trajes y corbatas. Pues bien, el periplo para que esta plataforma saliera a bolsa ha sido tan caótico que haría palidecer a cualquier guionista de Hollywood. Y, como no podía ser de otra forma, la última entrega de este serial nos ha traído una trama digna de ciencia ficción: la fusión nuclear.

Para poner las cosas en contexto, Truth Social quería cotizar en el mercado a través de una ‘SPAC’, que para los no iniciados, es como una empresa fantasma que recauda dinero para, después, comprar a otra empresa y sacarla a bolsa sin tanto papeleo. En este caso, la ‘SPAC’ se llamaba Digital World Acquisition Corp (DWAC). La idea era que DWAC y la empresa de Trump, Trump Media & Technology Group (TMTG), se dieran el ‘sí, quiero’ bursátil. Pero, ¡ay, amigos!, los planes en el mundo de Trump rara vez son sencillos.

La cosa es que este idilio financiero llevaba más retrasos que el tren de Cercanías en hora punta. Investigaciones de la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC), litigios, un drama tras otro… La paciencia de DWAC debía de estar ya en números rojos, así que en abril de 2023 se sacaron de la chistera una idea que dejó a más de uno con la boca abierta: ¿y si, en lugar de fusionarnos con Truth Social, nos fusionamos con una empresa de *fusión nuclear*? Sí, han leído bien. De una red social a la energía del futuro en un abrir y cerrar de ojos, o mejor dicho, de un prospecto a otro.

Esta joyita de giro argumental incluía la posibilidad de que DWAC se uniera a Broadmark Power, una compañía dedicada a la fusión nuclear. La noticia, que llegó a principios de noviembre, sonaba a chiste malo, a algo sacado de ‘El Mundo Today’, pero era más real que el IRPF. Era como si, de repente, tu coche de caballos decidiera transformarse en un cohete espacial porque el camino hasta la panadería es demasiado largo. Una estrategia desesperada, según algunos expertos, para que DWAC tuviera un plan B y no se quedara con un palmo de narices si el acuerdo con TMTG no cuajaba.

Al final, y para decepción de los amantes de los ‘plot twists’ nucleares, parece que la sangre no llegó al río y la fusión con la empresa de Trump está de nuevo en la agenda. Pero la anécdota quedará para la posteridad como uno de los capítulos más extravagantes y absurdos en la ya de por sí peculiar historia de Truth Social en su intento de conquistar Wall Street. Quién dijo que las finanzas eran aburridas, ¿verdad?