El encuentro extraterrestre de Goldie Hawn y el toque divino

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De las pistas de baile a los avistamientos OVNI

La oscarizada actriz Goldie Hawn ha dejado a más de uno con la boca abierta durante su reciente aparición en el programa Jimmy Kimmel Live!. Y es que, lejos de contar la típica anécdota de Hollywood, la estrella decidió sincerarse sobre una de sus vivencias más extravagantes y paranormales: su supuesto encuentro cercano en la tercera fase.

Todo se remonta a cuando la actriz tenía apenas 18 años y se ganaba la vida como bailarina en el soleado estado de California. En un arrebato de curiosidad cósmica, Hawn decidió lanzar una audaz petición al universo:

«Miré al cielo y dije: ‘Sé que estáis ahí arriba, sé que no estamos solos y quiero conoceros algún día'».

¡Y vaya si le hicieron caso!

Un sueñecito en el coche con visita sorpresa

Según relata la protagonista de La muerte os sienta tan bien, apenas pasaron tres meses desde aquella invitación al cosmos. Una noche, tras una agotadora sesión de ensayo en un teatro, le entró un sueño terrible. Sin pensárselo dos veces, decidió echarse una cabezadita en la parte trasera del coche de uno de sus compañeros.

Fue entonces cuando la situación se volvió digna de un episodio de Expediente X. La actriz narra cómo, tras tumbarse, escuchó un sonido agudo y de altísima frecuencia resonando en su oído. Al intentar moverse, se dio cuenta de que estaba completamente paralizada. Y ahí estaban ellos: «Miré por la ventana y vi a dos personas bajitas, mirándome, con cabezas de forma triangular y todas de un tono plateado».

Para añadir más misterio al asunto, estos peculiares visitantes no hablaban, sino que emitían un zumbido constante y se comunicaban, según Hawn, «a través del sonido, no de las palabras».

Memorias desbloqueadas y el toque celestial

Cualquiera pensaría que la anécdota termina con un simple susto, pero la actriz confesó que, años más tarde, la lectura de un libro sobre abducciones publicado en los ochenta la hizo atar cabos. Las historias de parálisis y zumbidos agudos de otros supuestos contactados coincidían asombrosamente con su vivencia en aquel aparcamiento.

El verdadero clímax de esta historia llegó recientemente, tras una profunda charla con un famoso astrofísico que la ayudó a desbloquear más detalles de aquella noche estrellada. Al ser interrogada sobre cómo eran las manos de los extraterrestres, Hawn recordó unos dedos anormalmente largos y, sorprendentemente, rememoró cómo la tocaron.

Visiblemente emocionada ante Jimmy Kimmel, la leyenda del cine describió aquel insólito contacto físico no como una invasión aterradora, sino como un acto absolutamente «benevolente», comparándolo poéticamente con «el dedo de Dios». Una experiencia tan sobrecogedora y hermosa que, a día de hoy, le sigue sacando las lágrimas al recordarla.