¡Atención, amantes del circo y de las imprudencias laborales! Parece que a veces la magia de Disney no es suficiente y algunos empleados necesitan un extra de adrenalina. Nos llega la historia de un “Cast Member” de Disney World que decidió que la monotonía de saludar desde una carroza no era para él. Este muchacho, en medio de un concurrido desfile (imaginen, miles de niños y padres mirando), pensó: “¿Y si me marco un ‘backflip’ mortal desde aquí arriba?”.
La historia es de esas que te hacen levantar la ceja y pensar: “¿En serio?”. Los hechos ocurrieron, según los vídeos que pulularon rápidamente por la red (gracias, benditos móviles), durante la ruta de la fantasía en el parque. En el punto álgido del desfile, nuestro intrépido y quizás algo despistado empleado, que iba ataviado con un traje de personaje, se lanzó.
El plan era sencillo: voltereta hacia atrás, aterrizaje perfecto, aplausos atronadores. La realidad fue, bueno, mucho más dura. Las imágenes muestran cómo el trabajador intenta el movimiento acrobático desde una altura considerable y aterriza de forma bastante dolorosa y poco digna, causando un pequeño revuelo entre el público y, suponemos, un infarto masivo en el departamento de Recursos Humanos de Disney.
La compañía, conocida por su disciplina y por mantener la ilusión a toda costa, confirmó el incidente, indicando que el miembro del elenco estaba «recuperándose». Traducido del lenguaje corporativo, significa: «Está vivo, pero no volverá a pisar una carroza sin un arnés de seguridad de aquí a la eternidad, y probablemente tenga que rellenar una pila de formularios de baja laboral que le harán desear no haber nacido».
Es un recordatorio fascinante de que incluso en el lugar más mágico del mundo, la gente puede tener ideas terriblemente malas. Desde luego, este trabajador se ha ganado un hueco en el panteón de las leyendas de Disney, no por su capacidad actoral, sino por ser el único que intentó convertir un desfile infantil en una audición improvisada para el Cirque du Soleil. ¡Un diez por la intención, un cero por la ejecución!




