El día que RRHH despidió a toda una empresa por accidente

El día que RRHH despidió a toda una empresa por accidente
LivingSocial, una empresa de ofertas diarias, envió por error un email de despido a sus 4.200 empleados. La pifia se produjo durante un ejercicio de formación de RRHH, seleccionando la lista de distribución equivocada. El CEO se disculpó rápidamente, asegurando que fue un fallo y que nadie estaba despedido, aunque el susto fue mayúsculo.
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Imagina la escena: estás tranquilamente en tu puesto de trabajo, consultando el correo o quizás echándole un ojo a las redes (que somos humanos), y de repente, ¡zas!, un email con el asunto ‘You’re Fired!’ (Estás despedido). ¿Pánico? ¿Sudores fríos? Pues esto es exactamente lo que les pasó a los 4.200 empleados de LivingSocial, una de esas empresas que te traían ofertas diarias, allá por 2013. Y no, no fue una broma de mal gusto de un compañero, sino una metedura de pata de dimensiones épicas del mismísimo departamento de Recursos Humanos.

Resulta que los de RRHH estaban en plena sesión de formación, enseñando a los nuevos cómo se gestiona un despido. Ya sabes, esos emails genéricos, con sus detalles sobre el seguro COBRA y todo el papeleo. La idea era enviarlo a un grupo de prueba, una especie de simulación. Pero alguien, en un momento de distracción o de pura torpeza digital, seleccionó la lista de distribución ‘todos los empleados’ en vez de la de ‘empleados de prueba’. Y ¡voilà! El mensaje de ‘estás despedido’ voló por los aires, aterrizando en la bandeja de entrada de *toda* la plantilla.

El caos y el pánico fueron, como te podrás imaginar, instantáneos. Imagina la conversación en los pasillos, los móviles echando humo, la gente con cara de «¿me acaban de despedir por correo así, sin más?». La cosa fue aún más dramática si cabe porque LivingSocial no estaba precisamente en su mejor momento. Meses antes, habían despedido a 400 personas y habían visto cómo su director financiero y cofundador se marchaban. Con ese telón de fondo, el email no sonaba precisamente a chiste.

Por suerte, la empresa reaccionó con la velocidad del rayo. El CEO, Tim O’Shaughnessy, no tardó en enviar otro email, esta vez sí, para calmar los ánimos. En él, explicaba la pifia, pedía disculpas por el susto de muerte y, lo más importante, aseguraba a todos que sus puestos de trabajo estaban a salvo. ‘Los errores ocurren’, decía en un tono conciliador que intentaba poner una nota de humor a un momento que bien pudo haber provocado un ataque al corazón a más de uno.

Así que, aunque el incidente terminó en anécdota, sirvió para recordar a LivingSocial (y a cualquier otra empresa) la importancia de revisar dos veces antes de pulsar ‘enviar’. Sobre todo cuando el contenido del mensaje es tan delicado como un «¡Estás despedido!».