El día que la jefa de la NASA quiso cambiarle el nombre a la Tierra

El día que la jefa de la NASA quiso cambiarle el nombre a la Tierra
En 2013, la jefa en funciones de la NASA, Lori Garver, propuso algo insólito: dejar de llamar 'Tierra' a nuestro planeta. Su plan era rebautizarlo como 'Planeta Tierra' para fomentar una mentalidad de exploradores espaciales y recordarnos que somos parte de un cosmos mucho más grande.
0
0

¿Alguna vez has pensado que la palabra ‘Tierra’ se nos ha quedado un poco pequeña? Pues no estás solo. En 2013, ni más ni menos que la entonces jefa en funciones de la NASA, Lori Garver, se subió a un escenario y soltó una de esas ideas que te dejan con el café a medio camino de la boca: propuso que dejásemos de llamar ‘Tierra’ a la Tierra.

Sucedió durante el simposio ‘Starship Century’ en San Diego, un evento donde se habla, nada más y nada menos, que de viajes interestelares. En medio de charlas sobre naves espaciales y futuros lejanos, Garver lanzó su órdago lingüístico. Su argumento no era un simple capricho, sino pura psicología cósmica con el objetivo de ‘elevar la conversación’.

Según ella, decir simplemente ‘Tierra’ nos ancla mentalmente al suelo, nos mantiene con una perspectiva demasiado ‘terrenal’. Nos hace olvidar que nuestro hogar es en realidad una espectacular bola azul y blanca que flota en la inmensidad del espacio. La solución, según su visión, era empezar a llamarlo ‘Planeta Tierra’.

Para que nos hiciéramos una idea, lo comparó con cómo nos referimos al Sol y a la Luna. No decimos ‘Sol’ a secas, sino ‘el Sol’. Tampoco decimos ‘Luna’, sino ‘la Luna’. Este pequeño matiz, según Garver, los sitúa en su contexto correcto: son astros dentro de un sistema solar. Pues con nuestro planeta, pedía lo mismo. Al llamarlo ‘Planeta Tierra’, le damos su lugar como un mundo más entre muchos otros, y nos convertimos, al menos psicológicamente, en ciudadanos del sistema solar.

La idea era simple pero potente: cambiar el lenguaje para cambiar la mentalidad. Fomentar que nos veamos no solo como habitantes de un país o un continente, sino como una especie de exploradores espaciales que, de momento, viven en el Planeta Tierra. Aunque la propuesta no llegó a cambiar los diccionarios, no se puede negar que te hace pensar. La próxima vez que mires al cielo, quizás ya no pienses que estás en la Tierra, sino en el Planeta Tierra.