El Departamento de Energía de EE. UU. prohíbe usar palabras como emisiones y cambio climático

El Departamento de Energía de EE. UU. prohíbe usar palabras como emisiones y cambio climático
El Departamento de Energía de EE. UU. (DOE) ha decidido jugar a la censura lingüística interna. Han emitido una guía pidiendo a sus empleados evitar palabras clave como 'cambio climático', 'emisiones' y 'contaminación por carbono' en sus comunicaciones. Parece que toca hablar en clave o apuntarse a clases avanzadas de eufemismos para sobrevivir en la burocracia.
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Si trabajas para el Departamento de Energía de EE. UU. (DOE) y tienes la manía de llamar a las cosas por su nombre, quizás debas empezar a practicar tu vocabulario de sinónimos. En un giro que solo se podría calificar de absurdo burocrático, la jerarquía del DOE ha distribuido una nueva guía de comunicación pidiendo a sus empleados que se abstengan de utilizar ciertas palabras y frases ‘peligrosas’.

El objetivo, por lo visto, es evitar la controversia o, simplemente, hacer como que ciertos problemas no existen si no los nombramos. ¿Y cuáles son las palabras que han acabado en la lista negra? Pues las de siempre en el ámbito medioambiental: ‘cambio climático’, ‘emisiones’, ‘contaminación por carbono’ y, sorprendentemente, ‘descarbonización’.

Imaginemos la escena en un pasillo de la oficina: «Oye, ¿has visto el informe sobre ese… ya sabes… el asunto meteorológico global que altera las temperaturas?». La guía, que parece sacada de una novela satírica sobre la administración pública, esencialmente obliga a los comunicadores a bailar con el lenguaje para hablar de problemas muy reales sin ofender a nadie ni utilizar términos que ya están demasiado cargados políticamente.

Esto no significa que el DOE haya dejado de estudiar los fenómenos que engloban estas palabras (afortunadamente, la ciencia es más cabezota que la burocracia), sino que, a la hora de contarlo, deben ser más creativos que un poeta. Si antes hablaban de reducir ‘emisiones de gases de efecto invernadero’, ahora probablemente tendrán que referirse a ‘la optimización de la liberación de subproductos energéticos gaseosos para una mejor armonía atmosférica’. Más largo, sí. Más claro, no. Pero oye, al menos no han dicho la temida palabra prohibida.