¿Qué haces si quieres divertirte con tus amigos, pero también quieres recordarles la miseria de la humanidad? Fácil: sacas el nuevo juego de mesa sobre la hambruna. Sí, han oído bien. Mientras que la mayoría de juegos giran en torno a construir imperios, coleccionar pokémon o comprar propiedades (Monopoly, ese clásico de la destrucción de amistades), este título ha decidido ir a lo seguro… con la escasez de recursos, la distribución cruel de alimentos y el sufrimiento extremo.
El creador de esta joya lúdica, que debe de ser la alegría de cualquier fiesta de pijamas, ha sido brutalmente honesto sobre su ‘producto estrella’. Ha declarado públicamente que, francamente, no espera un mercado ‘enorme’ para el juego. ¡Qué gran analista de mercado! Es como decir que un helado sabor a calcetín usado no será el más vendido del verano. Se agradece la sinceridad, pero la frase en sí misma es una obra de arte del subtono.
Este nuevo y deprimente lanzamiento se centra en la simulación de la experiencia de la escasez extrema. Olvídese de los dados de colores y las casillas que le dan dinero fácil. Aquí, el objetivo es puramente educativo, dramático y, probablemente, hará que se le quite el apetito por unos días. El juego obliga a los participantes a enfrentarse a decisiones terriblemente difíciles sobre cómo racionar los escasos suministros, asegurar la supervivencia del grupo y lidiar con la inevitable tragedia que acompaña a la falta de alimentos a gran escala.
La pregunta del millón es: ¿quién se sienta voluntariamente un sábado por la tarde a simular que está muriéndose de hambre? Entendemos perfectamente el valor educativo de estos ejercicios, pero hay que tener la moral muy alta o estar en un ‘mood’ existencialista muy extraño para echarse una partida de algo así. Es la antítesis de la diversión palomitera. Sin embargo, para los amantes de la simulación más *hardcore*, o para aquellos que creen que el Trivial Pursuit es demasiado optimista, este juego podría ser la cumbre de la seriedad. Un diez por la audacia de elegir un tema tan complicado. Cero por el espíritu fiestero.




