
¿Imagináis a vuestro contable de confianza, ese que gestiona las finanzas familiares con mano de hierro, resultando ser un Robin Hood a la inversa? Pues id sentándoos porque la historia de Kyle Johnson, un profesional de Topeka, Kansas, tiene más giros que un capítulo de cualquier serie policiaca. Y no precisamente para bien.
El señor Johnson, de 43 primaveras y con una pinta de lo más respetable, era el encargado de administrar dos fondos fiduciarios creados por su propia familia. Hablamos de la pasta de su madre, tías y tíos, ni más ni menos. Pero claro, la tentación es fuerte, y entre 2018 y 2023, Kyle se dedicó a hacer malabares con las cuentas de una forma que ni Houdini en sus mejores tiempos. En total, más de 400 transferencias no autorizadas, sumando la friolera de 1.7 millones de dólares que fueron a parar directamente a su bolsillo.
¿Y en qué se gastó semejante dineral, os preguntaréis? Pues aquí viene lo bueno (o lo malo, según se mire). La lista es de esas que te dejan con la boca abierta: facturas de tarjetas de crédito personales, pagos de hipotecas, un SUV de lujo que seguro que era la envidia del vecindario… pero la cosa no queda ahí. Nuestro amigo también se dedicó a financiar sus ‘hobbies’ en la red, gastando una buena suma en webs pornográficas y aplicaciones de citas. ¡Vaya, que el hombre vivía la vida, pero con el dinero de sus parientes, y de qué manera!
La justicia de Estados Unidos no ha tardado en pedirle explicaciones. Kyle Johnson ya ha confesado su culpabilidad por fraude electrónico y blanqueo de dinero. Cada cargo podría costarle hasta 20 años en prisión por el fraude y 10 por el blanqueo, además de multas sustanciosas y, por supuesto, la obligación de devolver hasta el último céntimo a su familia (si es que queda algo). La sentencia está programada para febrero de 2024, así que aún nos queda por ver cómo termina esta rocambolesca historia.
Desde luego, esto nos deja una moraleja: por muy familiar que sea, un poco de supervisión nunca viene mal cuando hay millones de por medio. ¡Y que el dinero no se gasta solo en coches!
